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06/05/2016

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ANTE OTRA GRAN MANIFESTACIÓN CONTRA LA POLÍTICA SANITARIA DE LA XUNTA EN VIGO

El tres de Septiembre del pasado año, unas semanas después de la inauguración del Nuevo Hospital de Bembrive, cerca de veinte mil personas de Vigo y su área de influencia salieron a la calle para clamar contra la deficiente puesta en marcha del invento, un modelo que no es público ni privado sino una mala … Continuar leyendo "ANTE OTRA GRAN MANIFESTACIÓN CONTRA LA POLÍTICA SANITARIA DE LA XUNTA EN VIGO"

ANTE OTRA GRAN MANIFESTACIÓN CONTRA LA POLÍTICA SANITARIA DE LA XUNTA EN VIGO

El tres de Septiembre del pasado año, unas semanas después de la inauguración del Nuevo Hospital de Bembrive, cerca de veinte mil personas de Vigo y su área de influencia salieron a la calle para clamar contra la deficiente puesta en marcha del invento, un modelo que no es público ni privado sino una mala mezcla de ambas cosas y que ha mostrado graves deficiencias desde el minuto uno de su funcionamiento.

Tras aquella multitudinaria manifestación a Núñez Feijoo, que ha dado dado abundantes muestras de ser un frívolo y un altanero pendejo burócrata venido a más en el insalubre mundo de la política, no se le ocurrió otra cosa que llamar IRRESPONSABLES a los vigueses que acudieron a la manifestación, una enorme riada de gente que seguramente nunca le va a votar en el futuro.

El próximo día 12, la manifestación se repetirá.

Lo que van a pedir otra vez los ciudadanos de Vigo y su área metropolitana no será una sanidad pública universal y gratuita de la que ya gozamos todos los españoles.

Esos miles de vigueses que volverán a salir a la calle y que según Feijoo son unos irresponsables van a reclamar, porque están en su pleno derecho como ciudadanos, que la atención sanitaria sea EFICIENTE Y DE CALIDAD.

Que viene siendo lo mismo que demandan los profesionales de la sanidad pública, que se les permita trabajar en las mejores condiciones, lo que en el Nuevo Hospital no es posible.

PACIENTES Y SUS FAMILIARES TRATADOS COMO CONSUMIDORES

No vale la disculpa de que como no había fondos para construir otro hospital público hubo que recurrir a empresas privadas. Si no existían esos fondos lo sensato hubiera sido aprovechar mejor las infraestructuras ya existentes, algunas de las cuales quedarán abandonadas o dedicadas a diferentes usos.

El engendro tiene otras consecuencias añadidas a su mal funcionamiento: las concesionarias ven el Nuevo Hospital como un negocio destinado a explotar en lo económico a los pacientes y sus familiares. De ahí un párking privado con tarifas más altas que algunos del centro de la ciudad; la excesiva tarifación por servicios como, por ejemplo, el uso de televisión e internet en las habitaciones; o los abusivos precios de los botellines de agua. Entre otros diferentes etcéteras.

Resultando que allí pacientes y allegados son, aparte de usuarios, unos clientes a partir de los cuales obtener ingresos por diferentes conceptos.

EN UN MES, SEIS MIL VIGUESES SOLICITARON TRASLADO A POVISA

En Vigo tenemos un hospital privado que, mediante concierto con el Sergas, proporciona asistencia de calidad a los usuarios de la sanidad pública. Se trata de Povisa, fundado en 1976 por un grupo de médicos, que nació precisamente porque era preciso responder a las necesidades y carencias de una ciudad que crecía muy rápido en población y que no contaba con suficientes centros. Un hospital que sigue siendo fundamental para la cobertura sanitaria de nuestra área metropolitana, como lo demuestra el hecho de que proporcione servicio a ciento cuarenta mil personas de Vigo, O Morrazo y Val Miñor.

Tras la inauguración del Nuevo Hospital y constatadas sus deficiencias,  nada menos que seis mil vigueses trataron de aprovechar el llamado periodo de libre elección de hospital que se abrió a lo largo de Noviembre de 2014 – en la realidad fueron tres semanas – para solicitar el cambio a Povisa.

Ocurrió que ante la elevada demanda y alegando distintas razones únicamente a tres mil ciudadanos les fue aceptada su solicitud. A los otros tres mil  se les obligó a seguir pagando los carísimos botellines de agua mineral de manantial gran reserva del Nuevo Hospital, que los concesionarios tienen que recuperar su inversión. O sea, que la elección no era tan libre. Sólo la mitad de libre.

La sanidad española, pública y privada, está considerada como una de las mejores del mundo, muy destacada en Europa. Aunque por lo que a Vigo respecta lo sea ahora menos tras la gran parida hospitalaria de Núñez Feijoo, presidente de la Xunta de Galicia.

Por encima del nuestro, el reconocido universalmente como el sistema sanitario más eficiente es el de Canadá, basado en hospitales privados que, junto con los públicos, proporcionan asistencia a cargo del Estado. Y en la ciudad estado de Singapur, que cuenta con un sistema político con amplísimas prestaciones sociales, todos los servicios sanitarios también son privados, pagados con fondos públicos.

Lo difícil es encontrar un ejemplo de engendro en cuyo funcionamiento se intente mezclar lo público con lo privado.

Cuando ambos conceptos no se mezclan nada bien en un mismo recipiente.

R. EIRAS

Ver también, publicado el 15/06/15:
UN NOMBRE OFICIAL MUY DESAFORTUNADO PARA EL NUEVO HOSPITAL

 

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