Punto de Mira

Artículo publicado

26/10/2019

vigoempresa vigoempresa

Comparte en

Quizás también te interese Quizás, también te interese

POVISA POR LO BREVE

Punto de Mira

09/11/2019

POVISA POR LO BREVE

ABEL CABALLERO TOMA LA ALAMEDA

Aunque sólo durante unas cuantas semanas de ambiente navideño, la Alameda será también para el disfrute del pueblo llano votante. Se convertirá en la plaza del pueblo. Por obra del alcalde Abel Caballero.

ABEL CABALLERO TOMA LA ALAMEDA

En el año 1876, cuando Vigo contaba con 15.000 habitantes, se inauguró la Alameda. Se trataba de un parque privado rodeado de una verja para disfrute exclusivo diurno – por las noches cerraba – de los residentes propietarios o arrendatarios de los edificios del entorno. Como los antiguos parques urbanos ingleses.

Porque la Alameda formaba parte de una actuación urbanística iniciada en 1870 y que se dio en llamar Nueva Población, realizada sobre terrenos ganados al mar tras unos grandes rellenos. El promotor inmobiliario de aquello fue uno de los personajes más extravagantes que dio Vigo, Emilio García Olloqui, hombre de negocios y poeta lírico, que terminó sus días en Alejandría ejerciendo un cargo diplomático.

La foto de arriba será de principios del XX, pues la estatua de Méndez Núñez no se colocó hasta 1890.

————–

La Alameda como parque privado y enrejado duró poco, debido a que una corporación municipal decidió que debía ser de uso público. Se convirtió en un privilegiado salón urbano en teoría para uso de todos; pero en la práctica los que la siguieron disfrutando casi en exclusiva fueron los ciudadanos que allí vivían, como se describe en un artículo anterior que aparece abajo.

Y así siguió siendo durante muchas décadas, más de 140 años, hasta hoy.

MENUDAS NAVIDADES LES ESPERAN A LOS  VECINOS

Unos residentes que la tenían para ellos casi en exclusiva hasta ahora. Mejor dicho, hasta el 24 de Noviembre en que se convertirá en recinto ferial popular con un mercadillo navideño que contará con 58 puestos junto a los que se alzará una noria gigante de tamaño mundial, mientras 50 máquinas soltarán cada hora – no se especifica de qué hora a qué hora – nieve artificial, lo que viene a ser como una estupidez que tendrá mucho éxito. Y la noria tampoco pega mucho en la Alameda, que quedará así durante un tiempo convertida en la plaza del pueblo; pero está bien constatado que en cosas de la estética, también en otras varias, Abel Caballero tira a pueblerino como la cabra tira al monte.

Con música dando la tabarra de manera continuada – y lo que es peor, a base de villancicos – en horas punta se moverá por la Alameda un gentío llegado de menos privilegiados barrios, del extrarradio e incluso de localidades próximas y no tan próximas. Lo nunca visto en una zona urbana considerada la más exclusiva de la ciudad, padeciendo un ambiente con olor a churros casi como en las fiestas de Bouzas o Coia.

Nada nos extrañaría que muchos residentes – los que puedan – decidan trasladarse a pasar las Navidades a sus casas de verano en las playas. Ni tampoco que otros ya estén reservando billetes para volar a Canarias o Madeira.

Y nos anuncian, como primicia, que Abel Caballero tiene reservada la siguiente sorpresa:

Durante el tiempo que dure el festival navideño sustituirá la estatua de Méndez Núñez que preside el parque por otra suya, del  mismo tamaño y con el mismo gesto imperativo.

Naturalmente también se cambiará la placa. La nueva rezará: ´Más vale noria con nieve que nieve sin noria´

 

O chorrada parecida de las que a él se le ocurren y larga sin vergüenza propia para sonrojo interior ajeno.

ENLACES RELACIONADOS:

LA ALAMEDA DEL SIGLO XIX Y AHORA

Emilio García Olloqui. Urbanista, promotor de la Alameda y exagerado poeta épico

Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+Print this page