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10/11/2018

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Citroën introdujo la tracción delantera en los años treinta y también la carrocería autoportante

La firma fundada por André Citroën en 1919 se distinguió siempre, desde sus inicios, por una gran personalidad y la sucesiva implantación de nuevas tecnologías que después adoptaron otros fabricantes, haciendo así evolucionar de manera determinante la industria del automóvil. No pocos de sus modelos resultaron grandes hitos en el momento de su lanzamiento y son hoy vehículos míticos, como el innovador C15 de finales de los años treinta, arriba a la izquierda; o el formidable DS 19, también conocido en nuestro país como Tiburón.

Citroën introdujo la tracción delantera en los años treinta y también la carrocería autoportante

Desde que en el año 1959 se comenzaron a montar en nuestra ciudad aquellas básicas furgonetas 2CV grises y de chapa ondulada que eran todo un alarde de simpleza, con sus ventanillas abatibles y dotadas de pequeños motores de 425 cc de dos cilindros opuestos, Citroën fabrica en Vigo desde hace sesenta años. Es decir, bastante más de la mitad de la historia de la marca.

Aquella furgoneta ahora mítica era un vehículo primario, concebido así buscando sobre todo la utilidad.

Pero paralelamente y desde 1955 Citroën también producía nada menos que el DS Tiburón, que era todo lo contrario. Un coche avanzadísimo para la época, tanto por su singular y aerodinámico diseño como por las soluciones técnicas que aportaba, destacando la suspensión hidroneumática que permitía regular la altura de la carrocería, un sistema que luego sería adoptado por sucesivos modelos e incluso cedido por la marca para ser incorporado por algunos vehículos fabricados por Rolls Royce. Para orgullo de la industria francesa y que, como vehículo oficial de la presidencia de la República, transportaba nada menos que a De Gaulle.

Un gran contraste entre el 2CV y el Tiburón. Lo que fue siempre una singularidad de la marca Citroën, capaz de producir los vehículos más básicos – e incluso los más feos, como fue el caso de aquel enorme furgón Tipo H que desde los años 50 utilizaban los servicios de correos y la policía en Francia – al tiempo que de sus cadenas de producción salían los automóviles más originales y avanzados de cada época.

CITROËN IMPUSO LA TRACCIÓN DELANTERA Y LA CARROCERÍA AUTOPORTANTE

El mismo 2CV en sus diferentes versiones también tuvo, a su manera, mucho de vanguardista, puesto que, como todos los vehículos de la marca, incorporaba tracción delantera, un adelanto de Citroën en 1934 y un sistema que con los años se impondría y montarían todos los fabricantes.

Los primeros en adoptarlo fueron otros dos coches míticos, atractivos en su tiempo también por su estética, el famoso C11, que en España se conocía como “Once Ligero”, y su evolución el C15. Con sus evoluciones, estuvieron en producción a lo largo de 23 años, hasta 1957. Fueron los antecesores del DS Tiburón, dado que sobre ellos se ensayó, en sus últimas unidades, la nueva suspensión hidroneumática.

Los C11 y C15 eran, estéticamente, el resultado del diseño de un artista plástico, la primera creación automovilística del escultor Bertoni.

Y los primeros automóviles de gran serie con carrocería ´autoportante´. Es decir, que chasis y carrocería constituían una unidad inseparable con la consiguiente reducción de peso y aumento de la estabilidad al permitir rebajar su centro de gravedad. Otra mencionable innovación: estaban tratados con pinturas anticorrosivas.

EL MEHARI RESULTÓ UN VEHÍCULO ÚNICO EN SU ESPECIE

Sólo a una marca tan peculiar como Citroën se le podía ocurrir, a partir de la base del Dyane, evolución estilizada y en su tiempo progre del 2CV, lanzar al mercado, en el año 1968, un artilugio con cuatro ruedas al que sus responsables denominaron Mehari, una de las especies de camello del desierto. Cuyo aspecto era el de una especie de bañera cuadrada de plástico imitando la ondulada chapa del 2CV, algo así como y media mini camioneta con únicamente dos asientos. Aquello se suponía que debía ser una especie de ´todoterreno´ para jóvenes con espíritu libre y aventurero. Y lo fue para muchos que jóvenes atrevidos en los revueltos años sesenta y que hoy superan los setenta años.

Con viento en contra aquel Mehari, carente de aerodinámica, tenía que esforzarse para alcanzar los ochenta kilómetros por hora aunque fuera en llano, en ocasiones debiendo el conductor recurrir a la tercera marcha. A un verdadero mehari del desierto no lo dejaría muy atrás en esas condiciones. Como casi siempre ocurre con los modelos Citroën, es hoy objeto de culto para los que en su época lo disfrutaron.

Al otro lejanísimo extremo de la gama, con el Mehari convivió un tiempo el SM Maserati que se presentó en 1970 y que fue retirado de la circulación en 1975. Un espectacular cupé deportivo de aire futurista – lo tendría aun ahora – con motor V6 Masetari y que superaba fácilmente y por mucho 200 km por hora. Fueron dos pasadas muy de la marca francesa, el Mehari y el SM Maserati.

Y en la mitad el Citroën GS, también dotado de suspensión hidroneumática, que era otro coche con una gran personalidad y que se comercializó con notable éxito entre 1970 y 1986.

LOS MODELOS PRODUCIDOS EN VIGO
SIGUEN LA PAUTA

Este ha sido siempre el sello Citroën, un espíritu inconformista al tiempo que practicista, el cual, con mayor contención, ha mantenido tras integrarse en 1976 en el Grupo PSA, integrado también por la  más conservadora Peugeot.

Ahora vendrán las K9 de Citroën, Peugeot y General Motors – a la espera de sus respectivas denominaciones comerciales – que marcarán, sin duda, otro hito en cuanto a practicidad, rendimiento y avances en tecnología del automóvil.

Serán las continuadoras de las furgonetas Berlingo y Partner, a su vez sucesoras de la batalladora C15 que estuvo doce años en el mercado, entre 1996 y 2008, periodo en el que la factoría viguesa fabricó millón y medio de estas unidades.

En la K9, futurista furgoneta para los nuevos tiempos, van a converger las dos señas de identidad que siempre marcaron la filosofía de los productos Citroën. La tecnología más sofisticada al servicio de lo funcional.

J. SOUTELO

Ver también:
HOMENAJE A UNA FURGONETA
(Aquella estupenda 2CV)

LOS SESENTA AÑOS DE CITROËN EN VIGO

La factoría de Citroën llegó a Vigo gracias a la iniciativa y de la mano de un personaje clave para la historia industrial de la ciudad:
FELIX SANTAMARÍA. EL HOMBRE QUE MULTIPLICÓ VIGO

Y en su despegue hacia lo que es hoy este hombre:
JAVIER RIERA NIEVES
Vigo y su industria le deben mucho

 

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