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20/12/2014

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CITROËN DESDE SIEMPRE UNA MARCA DIFERENTE

Se acaba de confirmar la adjudicación a Vigo de las deseadas furgonetas K9 que se comercializarán con denominaciones y logotipos de Citroën, Peugeot y General Motors. Otro hito en la historia de una factoría que se instaló en nuestra ciudad hace casi sesenta años como Citroën y que hoy forma parte del potente Grupo PSA.

CITROËN DESDE SIEMPRE UNA MARCA DIFERENTE

La firma creada en 1919 por André Citroën se distinguió desde sus inicios por tratar de estar siempre a la vanguardia de la industria del automóvil. Citroën fue la primera marca en producir en serie en Europa; y también la que estrenó el encendido eléctrico en nuestro continente, en sustitución de la vieja manivela. Por encima de todo, fue la que a nivel mundial introdujo la tracción delantera en 1934.

En 1958 se comenzaron a montar en Vigo aquellas básicas furgonetas grises y de chapa ondulada que eran todo un alarde de simpleza, con sus ventanillas abatibles y movidas por pequeños motores de 425 cc de dos cilindros opuestos.

Mientras que, de forma paralela, desde 1955, Citroën producía el modelo DS, el popular Tiburón, un vehículo avanzadísimo para la época, tanto por su singular y aerodinámico diseño como por las soluciones técnicas que aportaba, destacando una suspensión hidroneumática que permitía regular la altura de la carrocería, sistema que luego sería adoptado por sucesivos modelos de Citroën e incluso, cedido por la marca francesa, por algunos Rolls Royce. Todo un contraste entre el 2CV y el Tiburón.

Pero esa fue siempre otra singularidad de Citroën, capaz de producir los vehículos más básicos e incluso más feos, aunque siempre buscando la practicidad, al tiempo que los más bellos y técnicamente avanzados.

LA MARCA QUE IMPUSO LA TRACCIÓN DELANTERA

Aunque aquí hay que decir que el 2CV también tenía, a su manera, mucho de vanguardista, puesto que, como todos los vehículos Citroën, incorporaba esa tracción delantera que con los años se impondría y montarían todos los fabricantes.

Los primeros en adoptarlo fueron otros dos coches míticos, únicos también por su estética, los famosos C11, que en España se conocieron como “Once Ligero”. Al que seguiría el C15 o “Quince Ligero”. En sus diferentes versiones estuvieron en producción a lo largo de 23 años, hasta 1957. Sobre sus últimas unidades se ensayó la nueva suspensión hidroneumática que luego llevarían los DS.

Los C11 y C15 fueron diseño automovilístico del escultor Bertoni, también los primeros vehículos de gran serie con carrocería autoportante, en los que el chasis y esa carrocería constituían una unidad inseparable, con la consiguiente reducción de peso y un considerable aumento de la estabilidad al permitir rebajar su centro de gravedad. Otra importante innovación: estaban tratados con pinturas anticorrosivas.

LANZAMIENTO DE UN MEHARI ÚNICO EN SU ESPECIE

Sólo a una marca tan singular como Citroën se le podía ocurrir, a partir de la base del Dyane, que era una evolución estilizada y progre del 2CV, lanzar al mercado, en el año 1968, un artilugio con cuatro ruedas al que sus responsables denominaron Mehari, que es una de las especies de camello del desierto. Cuyo aspecto era, imitando la chapa ondulada del 2CV, el de una bañera de plástico con ruedas. Algo entre medio coche con únicamente dos asientos y medio pequeña camioneta, lo que se promovía como una especie de “todoterreno” para jóvenes con espíritu hippie.

Con viento en contra en llano aquel Mehari carente de aerodinámica tenía que esforzarse para alcanzar los ochenta kilómetros por hora, con frecuencia teniendo que recurrir su conductor a la tercera marcha. A un verdadero mehari del desierto no lo dejaría muy atrás en esas condiciones. Pero, como con frecuencia ocurre con los modelos Citroën, ese vehículo es hoy objeto de culto, en este caso para los que fueron jóvenes a finales de los revueltos años sesenta.

Aquel Mehari convivió un tiempo con el SM Maserati que se presentó en 1970 y que fue retirado de la circulación en 1975. Un espectacular cupé deportivo de aspecto futurista – lo sería aun ahora – con motor V6 Masetari y que alcanzaba fácilmente los 220 km por hora. Fueron dos pasadas de rosca, ambos modelos muy de la marca francesa, el Mehari y el SM Maserati.

En el medio de la gama, el Citroën GS estaba también dotado de suspensión neumática y era un vehículo con gran personalidad, que se comercializó entre 1970 y 1986.

LOS MODELOS QUE SE PRODUCEN EN VIGO
SIGUEN LA PAUTA

Ese ha sido siempre el sello Citroën y lo continúa siendo tras integrarse en 1976 en el Grupo PSA, absorbida la marca por la conservadora Peugeot.  Siguen sacando al mercado coches diferentes, antagónicos en una punta y otra de la gama, aunque sin llegar a los extremismos del siglo pasado.

Así, la última versión del monovolumen C4 Picasso es un monovolumen revolucionario por su tecnología incorporada tanto por fuera como por dentro, que marca un cambio de época y que ha sido distinguido por revistas especializadas como “Coche Innovador 2014”. Un vehículo tan rompedor – aunque dirigido a un sector más familiar – como lo fue el Tiburón en su época.

Al tiempo que en la planta de Vigo se produce en exclusiva mundial el C Elysée, simple y robusto tres volúmenes destinado sobre todo a los países emergentes del Mediterráneo, con un ajustado precio de mercado – en la actualidad perjudicado por la fortaleza del dólar – en relación a sus magníficas prestaciones.

Lo sofisticado y lo básico combinado con lo práctico. De Balaídos salen las furgonetas Berlingo y Partner, continuadoras de la batalladora C15 que estuvo doce años en el mercado, entre 1996 y 2008, periodo en el que la factoría viguesa fabricó millón y medio de estas unidades destinadas al mundo laboral. Su lanzamiento y posterior éxito se dice que salvó la planta de Balaídos, que por entonces atravesaba por dificultades.

Ahora vendrán las K9 de Citroën, Peugeoot y General Motors – a la espera de sus respectivas denominaciones comerciales – que marcarán, sin duda, otro hito en cuanto a practicidad, rendimiento y avances en tecnología del automóvil.

Sigue siendo la filosofía Citroën, no importa que integrada en PSA. Una marca tan unida a nuestra ciudad.

J.ARES 

Ver también:
EN RECUERDO Y HOMENAJE A UNA FURGONETA
(Aquella estupenda 2CV)

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