Punto de Mira

Artículo publicado

04/05/2018

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DE JUEZAS Y JUECES
Que son personas con sus peculiaridades, como todas y todos

El pasado año ejercían en España 5.637 jueces de los cuales 2.540 eran hombres y 2.827 mujeres, es decir, el 43,7 por ciento y el 52,7 por ciento respectivamente. Pero hay un dato paralelo muy significativo: entre los jueces y magistrados en activo menores de 50 años las mujeres representan el 60 por ciento, mientras … Continuar leyendo "DE JUEZAS Y JUECES | Que son personas con sus peculiaridades, como todas y todos"

El pasado año ejercían en España 5.637 jueces de los cuales 2.540 eran hombres y 2.827 mujeres, es decir, el 43,7 por ciento y el 52,7 por ciento respectivamente.

Pero hay un dato paralelo muy significativo: entre los jueces y magistrados en activo menores de 50 años las mujeres representan el 60 por ciento, mientras que a partir de ahí y hasta los 72 años, que es la edad máxima de jubilación, son los hombres mayoría, suponiendo un 60,3 por ciento frente al 39,7 de mujeres.

Son cifras que proceden de un informe del Consejo General del Poder Judicial y que reflejan que en las últimas dos décadas la incorporación de mujeres a la carrera – en una profesión que anteriormente había sido, por decirlo así,  solo cosa de hombres – ha sido muy alta.

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Aunque sea relativamente reducido, no llegando a las seis mil personas, en este gremio habrá de todo, como en cualquier colectivo humano. Y de todo significa casi de todo.

Por otra parte, las leyes son interpretables.  En otras palabras, siendo las mismas las entienden y aplican personas todas ellas diferentes, cada una con sus ideas, inquietudes, sensibilidades, ambiciones, fobias, empatías, debilidades de distinta índole, peculiaridades psicológicas, desórdenes, diversas patologías y todos los etcéteras.

Como expone el juez gallego y escritor José Antonio Vázquez Taín – autor también de novelas, alguna relacionada con casos que ha instruido – en su libro ´Grandes Juicios de la Historia´:

«Dado que el derecho no es una ciencia exacta, todos los posicionamientos jurídicos son defendibles. A lo largo de este libro veremos veredictos que nos parecerán totalmente incomprensibles desde nuestras concepciones sociales y otros, totalmente afines a estas. Con ello pretendo hacer comprender que muchos de los principios fundamentales del derecho que creemos eternos e inviolables realmente son fruto de la concepción social y de la doctrina de la época concreta en que se aplican. Y no quiere ello decir que sean más o menos acertados o correctos. Simplemente son el fruto de la sociedad y el derecho de su tiempo. El mejor principio es el que sirve para alcanzar la paz social del momento en el que se aplica. Pero esto solo es una opinión personal».

Ocurre que los jueces y magistrados tienen muchísimo poder. También que los ciudadanos que de ellos dependemos directa o indirectamente a veces nos vemos sorprendidos – en algún caso escandalizados – por la  en alguna ocasión extravagante redacción de determinados autos que quedan para el recuerdo. O por el afán de protagonismo y estrellato de señalados jueces y magistrados, algunos de ellos – en un pasado no tan lejano – con aspiraciones políticas.

Ciudadanos justiciables que se sintieron admirados viendo telediarios por los estirados paseíllos no exentos de un despectivo aire que se marcaba la jueza Alaya haciendo su entrada torera en los juzgados de Sevilla ante las cámaras y reporteros gráficos que la esperaban luciendo cada día un nuevo modelito para la ocasión.

De la controvertida e hiperactiva jueza Pilar de Lara, en la foto, que ejerce en Lugo y que es aficionada a tocar la guitarra mientras medita autos, apareció en Enero 2017 la siguiente información en La Voz de Galicia: Un magistrado a un investigado: ´La jueza De Lara está loca perdida y le va a caer un carallazo´

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Y está el tema del entramado o soporte judicial que dificulta la labor de los jueces, que son en su inmensa mayoría unos dedicados profesionales que llevan a cabo un trabajo duro en según que juzgados.

Nos referimos, por ejemplo, a las reivindicaciones laborales de los trabajadores de la justicia y a las precarias condiciones en las que en bastantes casos trabajan, en unas dependencias en ocasiones deficientes o muy deficientes.

Las juezas y los jueces son eso, personas. Seres humanos con sus debilidades y también virtudes y valores.

Lo que debe servir para explicar algunas determinadas sentencias.

V.E

 


 

 

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