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03/12/2005

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EL GRAN ENGAÑO DE LA SALIDA DE LA VOLVO OCEAN RACE EN 2005
Una tomadura de pelo del PP a Vigo

La Volvo Ocean Race, la vuelta al mundo a vela, que nació en 1973, en sus inicios llamada Whitbread, siempre había partido de un puerto británico, en su primera edición de Portsmouth y en las siguientes, cada cuatro años, de Southampton.

EL GRAN ENGAÑO DE LA SALIDA DE LA VOLVO OCEAN RACE EN 2005 | Una tomadura de pelo del PP a Vigo

En 2005 no sería así. Se rompió tradición y el puerto elegido para la salida fue Vigo.

Esto ocurrió porque el conocido navegante gallego Pedro Campos, también reconocido surfista experto en aprovechar a su favor las olas políticas generadas, en forma de ayudas y subvenciones, por los gobiernos del Partido Popular, había conseguido el apoyo de la Xunta y el personal de Manuel Fraga para realizar en Londres las gestiones necesarias para convencer a los organizadores. Consiguió el objetivo y en 2004 se anunció oficialmente que la Volvo Ocean Race partiría de nuestro puerto.

LA FAMA DE VIGO Y SU RÍA TRAJERON LA REGATA

La principal razón por la que el puerto de Vigo resultó elegido fue por el renombre internacional de nuestra Ría y de las Islas Cíes, también por su larga relación con Inglaterra y las navieras británicas cuyos barcos durante muchos años frecuentaron nuestro puerto.

Además la Ría acababa de tener un gran protagonismo en los medios de comunicación ingleses dado que a finales de 2003, concretamente los días 23 y 24 de Diciembre, la Cunard Line, propietaria del buque, había decidido que el extraordinario Queen Mary 2 en su primera navegación tras salir del astillero del astillero se dirigiera a la Ría de Vigo para realizar sus pruebas de maniobrabilidad. Vigo fue el primer puerto que tocó.

El precioso y espectacular Queen Mary 2, orgullo de un país con enorme tradición naval, era en aquel momento, con sus 345 metros de eslora, el mayor trasatlántico del mundo. Acompañando el buen tiempo, en aquellos dos días los vigueses se volcaron con emoción hacia la Ría para contemplar las evoluciones del buque. Después, atracado en el muelle de trasatlánticos su presencia impactaba.

Aquello debió influir no poco, probablemente fue decisivo en la elección de Vigo para la salida de la regata en aquellos momentos más famosa del mundo, aquel año con la participación de siete grandes veleros de competición oceánica – entre ellos el español Movistar – que contaban con las mejores tripulaciones.

En cuanto al Queen Mary 2, a partir de 2004 el barco, siempre repleto de cruceristas, se convirtió en un visitante habitual del puerto de Vigo.

LA ORGANIZACIÓN BRITÁNICA SE SINTIÓ ENGAÑADA, VIGO TAMBIÉN

Los vigueses volvimos a emocionarnos por ser nuestra ciudad y nuestro puerto el punto de salida de un acontecimiento en esta ocasión de impacto mundial.

Pero pronto llegó el chasco: la base en los días previos a la salida no sería Vigo, como había sido desde el principio acordado con los británicos, sino que fue trasladada a Sanxenxo, el club que presidía Pedro Campos.

Esto significó un cambio muy importante, al restarle a Vigo una parte considerable del protagonismo del evento. Y para nada sirvieron entonces las fuertes inversiones llevadas a cabo por la Autoridad Portuaria, por encima de los tres millones de euros, para dotar a la dársena de A Laxe – con las correspondientes voladuras – de un calado de dieciseis metros. Porque su suponía que allí iban a estar los barcos con sus tripulaciones en los días anteriores a la partida.

OTRO FRAUDE CONSISTIÓ EN QUE LA REGATA PREVIA SE CELEBRÓ EN LA RÍA DE PONTEVEDRA

Antes de la salida oficial de la Volvo siempre se celebraba, como espectáculo, una pequeña regata previa que también estaba prevista, como correspondía, en la Ría de Vigo; pero que no fue así: dos días ante sse anunció sorpresivamente su celebración en la Ría de Pontevedra.

Ante las protestas, Pedro Campos y los suyos comunicaron entonces que, para compensar, la regata incluiría una vuelta a Cíes. Lo que, llegado el momento, tampoco ocurrió. Otra tomadura de pelo.

Eso sí, el 12 de Noviembre de 2005 para tomar la salida oficial de la primera etapa rumbo a Ciudad del Cabo, los siete barcos participantes se trasladaron a Vigo y la ciudad se volvió a volcar ante un acontecimiento semejante a pesar de que amaneció un día de perros, con viento e intensas lluvias. Dio igual porque la Ría se llenó de pequeños y grandes barcos y los muelles de miles de vigueses para despedir a los navegantes.

Pero aquellas maniobras y engaños a la organización británica tuvieron su efecto: la edición de 2009 se trasladó a Alicante, desde donde la Volvo Ocean Race sigue partiendo, ahora cada tres años.

EN AQUELLA OCASIÓN EL NOMBRE DE VIGO, CON SU RÍA, FUE UTILIZADO, POR EL PARTIDO POPULAR DE GALICIA EN PROVECHO DE OTROS. CON FRAGA AL MANDO.

P.B

La alcaldesa de Vigo era por entonces la incomparable Perly (Corina) Porro, la ´starlette´política de Don Manuel, que no hizo el menor amago de protesta.

Por el contrario colaboró con el acontecimiento a través de la agencia de comunicación de su amiga Mapi Egea – que se llevó una comisión y que para algunos asuntos era, además, compinche, asociada a la causa o colega, según la circunstancia – le levantó a ING Real Estate, los propietarios del Centro Comercial Gran Vía, una elevada cantidad entre doscientos y trescientos mil euros que, según ambas, fue destinada a pagar unos actos en los que destacó una carísima banda de gaiteros, de gran caché, que colocaron en el muelle de trasatlánticos para despedir a los barcos.

( Como es bien sabido, la ferrolana Perly, auxiliar de enfermería, entró en política en 1995 como concejal del Concello de Vigo cuando atravesaba por una extremadamente difícil coyuntura económica que debía resolver, que esa fue su principal motivación entonces)

 

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