En Portada

imprimir imprimir

EN RECUERDO Y HOMENAJE A UNA FURGONETA

Aquella estupenda 2CV que fue el origen de todo gracias a Félix Santamaría

El porvenir de nuestra industria de la automoción pasa por la probable asignación a la planta de Balaídos de las nuevas furgonetas K9, arriba. Pero todo se inició con un precario vehículo de otra época, la peculiar 2CV de chapa ondulada. Si no se hubiera comenzado a montar en Vigo en el año 1958 la ciudad sería hoy muy distinta.

VER TAMBIÉN: FÉLIX SANTAMARÍA, EL HOMBRE QUE MULTIPLICÓ VIGO

La que aparece abajo era ya un modelo avanzado respecto al anterior, nada menos que la AK con ventana posterior, algo más potente y unos centímetros más larga, con espacios laterales lisos para - según el fabricante - facilitar así la colocación de rótulos comerciales. Un conjunto de utilidades con bajo mantenimiento. Conservaba, eso sí, la ventanilla delantera abatible, que podía caer sobre el brazo del conductor al saltar sobre cualquier bache.

Las primeras furgonetas 2 CV montadas en Vigo salieron de un antiguo almacén de aduanas que se encontraba en Las Avenidas. En aquel año de 1957 apenas se llegaron a producir 400 unidades; pero se realizó la primera exportación, una remesa de 20 vehículos en la cubierta de un carguero con destino a Casablanca, a la que pronto siguieron otras.

Se trataba del modelo denominado AZU, que incorporaba un motor de 425 c.c. con 12 CV de potencia que le permitían transportar hasta 250 kg.

En 1959, aquellas provisionales y precarias instalaciones próximas al Náutico contaban con 140 operarios y la producción había aumentado considerablemente – unos cientos de unidades – mientras que el grueso de las exportaciones seguían teniendo como destino Marruecos.

El traslado a las recién construidas naves del polígono de la Zona Franca en Balaídos se produjo en 1961. Aquel año, ya con más de 500 trabajadores en nómina, Citroën fue capaz de producir 3.600 vehículos. La ciudad contaba con 140.000 habitantes; pero ya se adivinaba el gran aumento posterior en población y potencia industrial, desarrollo paralelo a la evolución de la factoría automovilística.

El precio de las AZU, que superaba al principio las 95.000 pesetas, al irse fabricando mas piezas en España fue bajando considerablemente en los años siguientes hasta llegar a las 82.000 pesetas que costaba en el año 1963. Debido a su fácil mantenimiento, altura, capacidad de carga,  dándose una demanda en un país que comenzaba a ir para arriba, este vehículo comercial se hizo muy popular. Estamentos oficiales como Correos, diversos ministerios, las grandes empresas, todos contaban con su flota de furgonetas 2 CV.

SU COMPAÑERO, EL 2CV FAMILIAR

Con la entrada en cadena de montaje del AZAM, el popular 2 CV familiar, la producción conjunta de ambos modelos en Balaídos ascendió a 19.000 vehículos en 1963.

Buena parte de la producción se seguía exportando al norte de Africa, al tiempo que las ventas crecían de manera constante en España. En 1967 hizo su aparición la evolucionada y novedosa AK-350, con motor de 602 c.c. que desarrollaba 21 CV, con batería de 12 voltios y una capacidad de carga de 350 kg.

Ambos vehículos, el de carga y el familiar, se siguieron fabricando en Vigo hasta 1982, cuando dejaron paso a nuevos modelos. Los 2 CV fueron los artífices del desarrollo de la industria automovilística viguesa y de una factoría que hoy está considerada como la mejor de las plantas del actual grupo PSA Citroën, la segunda en tamaño y la primera en índices de productividad.

Una planta capaz de producir más de 500.000 vehículos al año, la mayor parte para la exportación, que da empleo a miles de personas y que ha convertido a Vigo en una de las capitales europeas del automóvil, con una industria auxiliar agrupadas en Ceaga, Clúster de Automoción de Galicia, integrada por casi cien empresas y, en su conjunto, con un número de trabajadores superior al de la propia planta de Balaídos. En la actualidad, la industria del automóvil proporciona casi veinte mil empleos directos.

UNA CIUDAD CON CITROËN

De estas empresas de la industria auxiliar unas cuantas fueron creadas por vigueses que protagonizaron el nacimiento de una nueva clase empresarial. Algunas fueron posteriormente vendidas a multinacionales extranjeras; pero otras, a partir de sus modestos orígenes, se han convertido en grandes grupos con fuerte presencia en distintos países.

Tal es el caso, por ejemplo, de Grupo Copo, que comenzó fabricando los poco mullidos rellenos de los primarios asientos de los 2 CV. Mientras que Talleres Viza, un pequeño taller artesanal de Teis por entonces, comenzó su andadura industrial sacando a Citroën de un apuro, al proporcionarle con urgencia armazones de tubo para los mismos asientos.

La ciudad debe agradecimiento a aquellos vehículos; pero debería estar también reconocida a las personas que, hace ya casi sesenta años, hicieron posible la llegada de Citroën a Vigo.

En este sentido, es obligado mencionar a Félix Santamaría, quién, movido por su optimismo e ilusión, ayudado por considerables dosis de fortuna y casualidad, también por buenos contactos, apoyado por algunos personajes vigueses de entonces como Ricardo Torres Quiroga, Pérez Lorente o Rafael Portanet, hizo las primeras gestiones para traer a la firma francesa cuando Citroën ya había prácticamente decidido instalarse en Pamplona. 

Sin olvidar a José María Pombo Angulo, santanderino; ni a Antonio Guasch, catalán, los primeros ingenieros responsables de la fábrica, director y subdirector respectivamente, que hicieron crecer aquella pequeña factoría automovilística para terminar siendo ellos otros vigueses..

B.C

Los orígenes de Citroën en Vigo: FELIX SANTAMARÍA

También: JAVIER RIERA NIEVES. Un hombre clave en la historia de la automoción en Vigo

30/11/2014