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Y FEIJOO CREÓ ABANCA

Tratando siempre de perjudicar a Vigo, su gestión llevó a regalar el apetitoso negocio del mercado bancario gallego a un oportunista financiero venezolano que en un año ha recuperado la inversión

Como es bien sabido, Alberto Núñez Feijoo - quien en 1990 se ganaba la vida como aplicado funcionario de la Xunta - es una criatura política del notable coruñés José Manuel Romay Beccaría.

Al veterano político del PP le debe casi todo. Pero como presidente de la Xunta también se ve obligado a estar al servicio de sus posteriores mentores, los componentes del "lobby" herculino cuyo potente músculo mediático, el Grupo Voz, lo llevó, mediante insistente e insidiosa campaña informativa, a ganar las autonómicas de 2009.

En A Coruña lo desprecian, le llaman "El Pailán"; pero lo tenían y lo tienen a la orden, por lo que pronto lo activaron para tratar de defender sus intereses financieros en peligro por la pésima situación en que se encontraba CaixaGalicia. Se trataba de absorber Caixanova - también en dificultades, aunque no tan graves - para que, mediante una fusión, sirviera de flotador salvavidas.

Con un cuarenta por ciento de cuota de mercado, Feijoo hablaba de una Gran Caja en beneficio de todos los gallegos. Para dar mayor credibilidad a su prédica, la Xunta encargó entonces a la firma KPMG un estudio sobre la viabilidad de la entidad que resultaría de una fusión. Tras el pago de un millón de euros a la consultora, el informe fue, por supuesto, favorable. Y nació NovaCaixaGalicia, a cuyo timón colocaron posteriormente a un personaje tan poco fiable como José María Castellano, "Caste" para los coruñeses, que en su momento había sido expulsado de Inditex por haber traicionado a su propietario.

"Caste" dejó el puesto que ocupaba como vicepresidente de La Voz de Galicia para hacerse cargo de NCG.

LOS MILLONES QUE NUNCA LLEGARON Y NACIONALIZACIÓN

NovaCaixaGalicia comenzó como tal su actividad el 1 de Diciembre de 2010 para pronto convertirse en NCG Banco.

A José María Castellano lo nombró Feijoo porque había prometido captar unos cuantos cientos de millones de euros de inversores extranjeros; pero la realidad es que se dedicó a camelar a importantes empresarios gallegos - casi todos del Norte - para que invirtieran en la nueva entidad.

Sin embargo, dado que la situación real era pésima, inviable, el FROP se vio obligado a invertir en NCG nada menos que 9.000 millones de dinero público para evitar su definitivo hundimiento. Lo que llevó a la consiguiente nacionalización en 2011.

VENTA A BANESCO A TRAVÉS DE ETCHEVERRÍA

Posteriores informes encargados por el FROB indicaban - de forma equivocada, como se demostró - que a pesar de la enorme inyección económica la entidad nacionalizada no sería rentable, por lo que tendría que ser vendida, perdiendo el tesoro público la mayor parte de los 9.000 millones invertidos.

Y así fue: a través del pequeño Banco Etcheverría, con sede en Betanzos, cuyos informes eran mejores que los de las multinaciones contratadas por el FROB, el banco venezolano Banesco, propiedad del venezolano Juan Carlos Escotet, se hizo con NCG por mil millones de euros, de los cuales solo entregó trescientos en el momento de firmarse la operación, lo que ocurrió en Junio 2014. Y nació Abanca.

Un año después Abanca ha obtenido unos beneficios de 1.200 millones de euros, una cantidad por encima de lo que los venezolanos habían pagado por la entidad saneada por medio de los nueve mil millones de dinero público español. No solo eso, con los beneficios del primer año de funcionamiento abonan ahora los setecientos millones que aun debían y les sobra.

NÚÑEZ FEIJOO Y LA CIUDAD DE VIGO

La política de Feijoo y su fusión de las Cajas resultó en un tremendo pelotazo bancario facilitado por los 9.000 millones de dinero público, de todos los españoles, que se convirtieron en puente de plata para los venezolanos; pero el presidente de la Xunta y sus jefes de A Coruña, sí consiguieron uno de cuyos objetivos principales: despojar a Vigo de su palanca financiera.

El centro operativo de Abanca se encuentra en A Coruña y la antigua sede Caixanova se ha convertido en un enorme cascarón vacío a cargo de un ejecutivo de segundo nivel.

A Núñez Feijoo también hay que apuntarle otras dos operaciones: la venta-regalo de Barreras a la empresa estatal mexicana Pemex a cambio de una carga de trabajo que nunca llegará; y la toma de control del CFV-Círculo de Empresarios, ahora bajo la presidencia de un incierto personaje que no es verdadero empresario, sino un títere de la Xunta.

Aunque el CFV-Círculo de Empresarios algunos miembros de su junta directiva están tratando de recuperarlo para de nuevo ponerlo al servicio de la ciudad. Pero lo de Barreras tiene toda la pinta de que los mexicanos, que compraron más del cincuenta por ciento por cinco millones de euros, terminarán por hacer, igual que los venezolanos, un buen negocio. No tan extraordinario como el de Abanca; pero sí de considerables dimensiones.

Todo gracias a Núñez Feijoo, que tan bien cuida de los intereses herculinos y de otros relacionados con países sudamericanos.

Lo de su antigua amistad con un destacado narco que importaba polvo blanco desde Colombia, esa es otra historia con sus flecos e incluso intimidades.

B.J.C


19/04/2015