En Portada

imprimir imprimir

JOS脡 LUIS M脡NDEZ
EL FANTASM脫N QUE FUNDI脫 CAIXAGALICIA A LO GRANDE Y CON ESTILO

Tras quebrar la entidad debido a su p茅sima gesti贸n, en 2010 el ex director general de CaixaGalicia se llev贸 como bot铆n o gratificaci贸n dieciocho millones de euros en concepto de jubilaci贸n, los que le correspond铆an tras treinta a帽os al tim贸n de la hundida nave. Su sueldo se situaba por entonces, con variables, en torno a los dos millones y medio.

A pesar de la ruina provocada y el tremendo daño causado, José Luis Méndez no pasó por ningún juzgado porque tuvo la suerte de cumplir sesenta y cinco años en 2010, cuando tras el rescate de las Cajas nació la también extinta NovaCaixaGalicia. Le vino muy bien la coincidencia; pero además tuvo la habilidad de no pretender continuar. Se apresuró a embolsarse el dinero y se retiró a su enorme casona rodeada de extensa finca que se encuentra en Campolongo, en Pontedeume, cuya reconstrucción, en su momento, corrió a cargo de la empresa de Antonio Fontela, el ex presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, que sólo facturó los materiales aportados por proveedores.

Como director general de Caixagalicia, la personalidad de Méndez nada tenía que ver con la de Julio Gayoso cuando éste ocupaba el mismo cargo en Caixanova. Eran en lo personal antagónicos, tanto como lo son las ciudades de A Coruña y Vigo.

El primero actuó siempre como un presuntuoso herculino, mientras que el segundo nunca fue amigo de exhibiciones de su patrimonio, aunque es cierto que a Don Julio le gustaba ejercer desde su cargo de mecenas del arte y la cultura. José Luis Méndez, en cambio, prefería figurar como armador de yates que competían con cierto éxito en las regatas reales de los veranos de Palma de Mallorca.

LA OSTENTACIÓN POR ENCIMA DE LA OBRA SOCIAL

A José Luis Méndez le llamaban unos Don Mando otros Don Mendo. Junto con Santiago Rey, mascarón de proa de La Voz de Galicia, ambos trazaban las líneas para dominar Galicia desde A Coruña. Eran las cabezas más visibles y actuantes de un "lobby" coruñés que aspiraba a llamarse "Galicia Nostra". El dinero de Caixagalicia alimentaba - con escaso control y sin apenas retornos financieros, sólo los justos para disimular - la maquinaria mediática del Grupo Voz, la misma que en 2009 llevó por primera vez a Núñez Feijoo a la Xunta para después ponerlo a su servicio con el objetivo nada secundario - entre otros - de perjudicar a Vigo en lo más posible.

En A Coruña, José Luis Méndez - habiendo convertido Caixagalicia en un asunto familiar que algunos bautizaron como Banca Méndez e Hijos, debido a que sus dos vástagos ocupaban altos y muy bien remunerados puestos en el organigrama de la entidad - era una especie de semidiós, aunque sin llegar a alcanzar la categoría de deidad financiera y empresarial que para los coruñeses tuvo el desaparecido Conde de Fenosa (Fuerzas Eléctricas del Noroeste S.A.)

No se preocupaba mucho la entidad del Norte por la Obra Social, que en este aspecto Caixanova ganaba por goleada. Eso sí, nunca faltó inversión en gastos suntuarios para disfrute de su director general, como los lujosos pisos que estaban a su disposición con el correspondiente personal de servicio en diversas localidades españolas - en Madrid, en Serrano - para que no tuviera que alojarse en hoteles.

También adquirió Caixagalicia, con un considerable sobreprecio, dos plantas en el edificio en el que habita Méndez en A Coruña, para  solventar una disputa con la comunidad y así pudiera a partir de entonces vivir más cómodo sin vecinos ni ruidos arriba ni abajo.

Respecto a la Casona Pazo de Campolongo parecer ser que la adquirió Méndez con su propio dinero

YATE DE LUJO Y LA ISLA DE SÁLVORA COMO OBJETO DE DESEO

Cuando Caixanova apostaba por apoyar la vela de base en toda Galicia y organizaba encuentros multitudinarios como la Semana del Atlantico, Caixagalicia prefería armar un magnífico barco de competición para participar en las veraniegas regatas reales de Palma de Mallorca.

Mientras que otro lujoso yate, de otro tipo, también propiedad de la Corporación Caixagalicia, sección a cuyo frente se encontraba uno de los hijos, siempre estaba a disposición de José Luis Méndez para que lo navegara en compañía de familia y amistades.

Surcando las rías en ese barco, es de suponer que ya completamente tronado por una insanía mezcla de financiera y personal, escuchando quizás cantos de sirena de los asesores que lo escoltaban, decidió que  Corporación Caixagalicia adquiriese la isla de Sálvora, un lugar perfecto para presumir ante sus invitados. En Marzo 2007 llegó a un acuerdo con los propietarios por 8,5 millones de euros; pero la transacción no se pudo hacer efectiva porque el Ministerio de Medio Ambiente ejerció el derecho de tanteo y unos meses después incorporó la isla a su patrimonio, propiedad que desde Julio 2008 comparte con la Xunta de Galicia. En la actualidad, Sálvora forma parte del Parque Nacional de las Islas Atlánticas.

Así José Luis Méndez se quedó sin su capricho personal frente a la costa. No se puede tener todo. En aquel desmadre, una Caja intentó comprar una isla, a eso se había llegado.

CONTACTOS Y AMISTADES EN VIGO

A José Luis Méndez le gustaba mucho rodearse de aduladores que, naturalmente, nunca le faltaron. Uno tan servicial como educado era Alfonso Paz Andrade, consejero de Caixagalicia, el cual durante años se benefició (es muy bueno como beneficiario) de créditos en condiciones más que ventajosas. Ahora, por sus maniobras con acciones de la antigua Pescanova, se encuentra a la espera de un juicio que es muy probable que acabe con una condena de cárcel.

Como presidente que era, Paz-Andrade lo recibía, en compañía de la junta directiva, en el Monte Real Club de Yates de Baiona, donde se le rendían todo tipo de honores tanto sólidos como líquidos, amén de espirituales para alimento de su ego, no en vano era el mayor patrocinador de la entidad.

De estirado pelota ejercía también el áulico Victor Moro, para nosotros "Placa de Oro", que se siginificó no poco en contra de Caixanova y en descalificaciones a Gayoso, hay que decir que en defensa de diversos intereses económicos y familiares relacionados con Caixagalicia. Unas ofensas orquestadas desde el Grupo Voz.

Como remate, es harto conocido que el mayor paquete accionarial de la antigua Pescanova lo detentaba Caixagalicia, que actuaba de salvavidas de Fernández Pousa insuflando abundante crédito que le permitían incrementar los despropósitos empresariales que finalmente llevaron a la compañía a la quiebra tras la quiebra de la entidad financiera de A Coruña.

ANTONIO J. CAMPIO


Ver también:
CUANDO OLEGARIO VÁZQUEZ RAÑA LE TOMÓ EL PELO A JOSÉ LUIS MÉNDEZ


26/02/2017