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DE OLMEDO A ROMERO PASANDO POR SIMEÓN GARCÍA Y OTROS COMERCIANTES CASTELLANOS QUE TAMBIÉN HICIERON VIGO

No se trata de un antiguo establecimiento de Medina del Campo. Con su soportal sostenido por columnas jónicas, Almacenes Olmedo se encontraba en Príncipe esquina López de Neira, donde hoy se levanta el moderno edificio Puerta Príncipe. La fotografía fue tomada en 1937, en plena II República, un periodo en la que la calle, muy lógicamente, lucía otro rótulo. Se llamaba Calle Galán.

Almacenes Olmedo mantuvo el mismo aspecto hasta bien sobrepasada la mitad del Siglo XX, cesando su actividad en 1988.

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En el Siglo XVIII, los primeros castellanos frecuentadores de nuestras latitudes fueron los arrieros o comerciantes ambulantes, también recaderos - lo que ahora se llama mensajería - que acudían a la Ribera del Berbés en procura de pescados y pulpo ya seco para llevar a la meseta. Que traían consigo mercadurías y productos de alimentación por aquí inexistentes, como el pimentón, los ajos, garbanzos o el comino, para los que crearon una demanda.

Unos arrieros que tuvieron una gran influencia sobre nuestra gastronomía
, ya  que nos dejaron el pimentón como condimento básico del pulpo a feira. O la merluza con ajada que se dice a la gallega; pero que, en realidad, es una derivación del ajo arriero. Y los callos como se toman por aquí, con sus garbanzos de secano que no se cultivan en Galicia aderezados con comino, tan árabe, que en algunas de nuestras tiendas se sigue denominando especie para callos.

COLONIZARON CON SUS COMERCIOS LA CALLE DEL PRÍNCIPE

Algunos de estos arrieros terminaron por establecerse con tiendas de alimentación y también no pocas de tejidos, ya que en Zamora existía una importante tradición textil y sus telares producían, entre otras cosas, las buenas mantas zamoranas.                             

Comenzaron por asentarse en el Casco Vello; pero con el tiempo terminaron por dominar la calle del Príncipe que convirtieron en el principal y privilegiado territorio comercial de la ciudad. Los negocios solían llevar los apelllidos de sus propietarios, como Bravo o Carbajo, ambos dedicados del ramo textil, en cuyas proximidades se encontraban las zapaterías de Abdón Cruces y Balbino Cruces, que, aunque hermanos, se hacían apatentemente la competencia.

LA FAMILIA BARRIENTOS CREÓ UNA INDUSTRIA EDITORIAL

Eran castellanos los dueños de Papelería Española; de la mercería La Favorita, que cerró hace unos años; y de la pastelería Las Colonias. También de España y sus Colonias, que no estaba en Príncipe, sino en Policarpo Sanz. Otras mercerías muy reconocidas eran Bobillo y Saldaña. Y en el Casco Vello, en la calle Oliva, la de Doña Filo.

Como se puede ver, los castellanos estaban presentes en muy diversos sectores. En la calle Elduayen, ´se encontraba la Librería Tetilla, cuyos propietarios eran familiares de los Barrientos, todos originarios de Astorga. Como impresores, los Barrientos lanzaron las primeras postales de Vigo, las mismas que hoy circulan por Internet y que son objeto de coleccionismo. Y no sólo eso: a mediados del Siglo XX crearon una destacada editorial, la Editorial Cíes, que tuvo extraordinario éxito y difusión a nivel nacional con unas novelitas tremendamente populares llamadas del Oeste que se puede decir  inventaron ellos

Ver aquí reportaje: UN FENÓMENO EDITORIAL QUE NACIÓ EN VIGO EN LOS CUARENTA DEL SIGLO PASADO

ESTABLECIMIENTOS DE MODA DE OTRA ÉPOCA

Otro destacado emprendedor fue Teodoro Gómez, procedente de Valladolid, al que le dió por denominaciones francesas para sus comercios de tejidos. La Villa de París marcó toda una época en la ciudad, al igual que su segunda marca Las Tres BBB. Mientras La Maison Blanc, que era casa especializada en sábanas.

En a puesta en escena arquitectónica y comercial destacaba a mediados del siglo pasado en la calle del Príncipe el extraordinario edificio de Alfredo Romero, de gran modernidad y suntuosidad, con sus potentes escaparates, lujosas escaleras interiores y una entrada con fuente y jaula de pájaros exóticos, donde todos los jueves se repartían globos gratis a los niños sin necesidad de que sus madres compraran nada en aquel momento. 

Al igual que los Olmedo, los Romero primero se establecieron en Ourense antes de dar el salto a Vigo. De hecho, el primer Alfredo Romero comenzó siendo niño a trabajar como aprendiz con los Olmedo, que llegaron a poseer una importante cadena de veinte establecimientos tras expandirse por toda Galicia y norte peninsular.

PERO DESPUÉS LLEGÓ EL CORTE INGLÉS

Simeón García no era propiamente castellano, aunque aquí lo vamos a considerar como tal, sino de la localidad de Cameros, en La Rioja. Y en Galicia se estableció primero en Santiago, más tarde llegando a Vigo una rama de la familia, los  Sáenz-Díez García El de Simeón García era todo un emporio comercial e inmobiliario que llegaba a países sudamericanos y que dio lugar al Banco Simeón. Y cuyo legado para Vigo fue el extraordinario edificio de la Puerta del Sol obra del arquitecto Gómez Román.

Ver aquí un interesante y muy detallado estudio: ´Los orígenes del Banco Simeón. La evolución de los negocios de Simeón García´


En 1975 llegó El Corte Inglés y aquello supuso entonces un duro golpe para los comerciantes castellanos y para la calle del Príncipe, que años más tarde sería de nuevo colonizada; pero por tiendas de firmas nacionales e internacionales. Así, aquellos fantásticos almaces de Alfredo Romero son hoy propiedad de una conocida marca de ropa.

OTRA VEZ EL BERBÉS Y UN CASO SINGULAR EN LA INDUSTRIA DE LA AUTOMOCIÓN

Volviendo al Berbés donde comenzó todo, el puerto pesquero de Vigo siguió manteniendo su conexión zamorana, en el que una empresa de gran tradición, más que centenaria, es, por ejemplo, Casa Botas. Y durante mucho tiempo una figura muy conocida y popular era Ramiro Gordejuela Aguilar, burgalés de Miranda de Ebro llegado a Vigo en los años cincuenta del pasado siglo, primero empezar como asentador y convertirse posteriormente, en 1972, en uno de los fundadores de la Cooperativa de Armadores, de la que fue presidente desde 1988 hasta la fecha de su fallecimiento en 2009.

Pero uno de los casos más llamativos entre los castellanos que contribuyeron a hacer Vigo lo protagonizó no con el comercio sino con la industria, Andrés Vega Alonso, de Zamora, quien arribó a principios de los 50 del pasado siglo para montar un pequeño taller de herrería en el barrio de Teis. Cuando a principios de la década de los 60 la precaria cadena de montaje que entonces era Citroën tuvo un problema con los suministros de armazones de los asientos del 2CV que venían de Francia, el taller de Andrés Vega supo solucionarlo de manera artesanal.

Aquella circunstancia fue el origen de Talleres Viza. Hoy, más de medio siglo después, Viza Automoción hace tiempo que se ha convertido en una de las principales industrias del sector, con plantas en otros países y de las muy escasas surgidas en la ciudad a la sombra de Citroën que permanecen en manos de sus originales propietarios.

B.C

Hay que resaltar también que, siendo sus orígenes familiares tan de secano, Alfredo Romero participó muy activamente en la creación del Náutico de Panxón y, junto con su amigo Rafael Olmedo, tuvo además mucho que ver, en 1965, con la puesta en marcha del Monte Real Club de Yates de Baiona. del que su amigo Rafael Olmedo se convertiría en gran patrón, ostentando la presidencia del mismo desde 1973 hasta su fallecimiento en 2015.

Rafael Olmedo fue, sin ninguna duda, uno de los vigueses más destacados del siglo pasado y de actual, que para eso vivió casi cien años. Al frente del Monte Real, ostentando la presidencia desde 1973 hasta su fallecimiento en 2015, el de Baiona fue el primer club español en presentar su desafío en la Copa América, lo que ocurrió en 1989.


30/04/2017