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PORTUGAL ES MUY ESPECIAL

Y a los portugueses hay que entenderlos

El cartel, que es de 1934, estaba muy presente hasta los primeros años setenta del siglo pasado en todas las aduanas o alfândegas de los pasos fronterizos que comunicaban con España. En 1975, con la pérdida de las colonias de Angola, Mozambique y otras, el país encogió de manera muy notable. Un trauma histórico que, al ser tan reciente, lógicamente persiste.

Se trata el portugués de un pueblo capaz de hacer una revolución sin disparos, con flores. Que destaca por su civismo colectivo, buenas maneras y el respeto que sus ciudadanos muestran por su patrimonio, como se puede comprobar en los bellos y tan cuidados pueblos que se asoman al río Miño, como Monçao, Valença, Cerveira y Caminha.

Pero, con seguridad producto de la nostalgia de su pasado, son al mismo tiempo muy amantes de lo grandilocuente, de la hipérbole y del, en ocasiones, extremado enaltecimiento nacional.

Los portugueses, algunos portugueses, pueden ser muy exagerados. Y unos cuantos incluso muy bocazas. Como ese entrenador de fútbol llamado Mourinho o el mismísimo alcalde de  Porto, que no hace tanto afirmó que, puesto que el aeropuerto de nuestra ciudad es una mierda, los vigueses deberíamos volar siempre desde Sá Carneiro. Lo cual, en efecto, resulta obligatorio si queremos viajar a Madeira, cuya terminal aérea a las autoridades de la isla recientemente no se les ocurrió otras cosa que bautizarla como ´Cristiano Ronaldo´, ese futbolista pateador tan eficaz en el golpeo de la pelota como en extremo macarra, que hoy en día está considerado una especie de gloria nacional nada menos que en el país de Fernando Pessoa.

A falta de otras figuras, debe ser. Tan lejos de los emotivos cantantes de fado herederos de la fantástica Amália da Piedade Robordao Rodrigues.

´O TERROR DOS MARES´Y UN SUPERMAPA DE PORTUGAL

Los cañones decimonónicos de las fortalezas fronterizas portuguesas siguen apuntando - cierto que son un adorno, aunque también un testimonio - a nuestras villas del otro lado del río. Famoso era aquel de Valença que llevaba una chapa - no sabemos si la sigue luciendo - con la inscripción: ´Ai Espanha se te moves´. Para Portugal, España fue durante siglos una fijación.

Y allá por los cincuenta del siglo pasado todavía navegaba un barco de la armada lusa que era poco más que una patrullera y que había sido bautizado como ´O Terror dos Mares´. Que en una ocasión visitó el puerto de Vigo y ya entrando por la bocana sur de la Ría se puso en contacto por radio con la oficina de prácticos del puerto para solicitar un punto de atraque con suficiente calado.

Ya en la década posterior, todavía muy presentes a uno y otro lado de la ´raia´ los respectivos régimenes de Franco y Oliveira Salazar, Portugal sangrando inmerso en sus guerras coloniales, cruzar la frontera por Tui significaba soportar todo un fastidioso y largo trámite en el lado portugués. Había que bajar del vehículo y hacer cola ante una ventanilla para mostrar la documentación y así obtener - los funcionarios no se daban ninguna prisa - en el pasaporte un sello de entrada.

Los ´espanhois´- los de aquella España tan distinta de la actual - alucinaban contemplando unos grandes carteles donde se mostraba el perfil de Europa y sobreimpresionadas en color rojo las grandes superficies de las colonias de Angola y Mozambique. En aquellos posters las dimensiones de las posesiones portuguesas de ultramar asombraban porque cubrían buena parte de la superficie europea. Una esquina de Mozambique ocupaba casi toda España.

Y arriba el rótulo: ´Portugal nao é um país pequeno´

El Gran Portugal lo mostraban de tan explícita manera gráfica mientras los pobres visitantes del pequeño país vecino esperaban el visto bueno del correspondiente ´guardinha´ para la entrada en tan enorme país.

ENTRADA SIN MAPA EN LA UNIÓN EUROPEA


En 1975, un año después de la Revolución de los Claveles, las colonias se independizaron y el tamaño de Portugal no sólo encogió considerablemente sino que se quedó sin el sustento  financiero que le proporcionaban los recursos naturales de sus territorios en Africa, de los que había vivido tantos años. A cambio la nación lusa se libró de unas guerras que eran como una hemorragia y consiguió la democracia. Mucho mejor.

Y una década después, junto con España, la entrada en la Unión Europea.

´DE ESPANHA NEM BON VENTO NEM BOM CASAMENTO´

Mirando al Atlántico que llevaba a sus territorios ultramarinos, siempre aliados de la gran nación históricamente enemiga de España, la Gran Bretaña, los portugueses daban la espalda a nuestro país. España, reciprocamente, los ignoraba.

Excepto Galicia, más concretamente el sur de Galicia, que siempre mantuvo unas especiales relaciones con el otro lado del Miño. Porque, al fin y al cabo, Portugal como nación comenzó a nacer como una escisión medieval del Antiguo Reino de Galicia. En Galicia está su origen, lo mismo que el idioma portugués no es otra cosa que una evolución de la lengua gallega.

Ningunos malos vientos soplaron desde Galicia hacia el norte de Portugal. Y en la actualidad los que les llegan, muy concretamente generados en Vigo, son los que están haciendo funcionar los molinos que mueven la economía de una región minhota mucho más deprimida que nuestro sur.

La fuerza de Vigo y su área de influencia está contribuyendo no poco al desarrollo del norte de Portugal. Por esto, entre otras razones, han dolido la forma y maneras tan desproporcionadas con la que el gobierno de Portugal ha actuado con motivo de la visita del Papa, medio impidiendo el flujo entre ambos lados de la ´raia´ a lo largo de cuatro días. esto en una Europa que se supone sin barreras.

En el trasfondo se adivinan los viejos tics portugueses de sus históricos resquemores con España, en esta ocasión afectando a la Galicia que les debería ser tan próxima. Y que lo es. Aunque ocurre que a veces, cuando creen tener la oportunidad, ellos se rebelan provocados por su saudade, su nostalgia histórica.

Son muy especiales nuestros vecinos portugueses; pero hay que comprenderlos y además reconocer que el milagro de Fátima fue fantástico y estuvo muy bien contado.

R. EIRAS

Coincidiendo con la vista del Papa de Roma con motivo del centenario de la aparición en Fátima de la Virgen María, que lo hizo con el principal objeto de comunicar a tres pobres ´pastorcinhos´analfabetos tres secretos sobre unos acontecimientos que en el futuro afectarían a toda la Humanidad, el representante de Portugal ganó el festival de Eurovisión.
¡El mismo día!

Justo un siglo después de que la Virgen bajara del cielo para presentarse en todo el centro del país.

Algo tendrá que ver una cosa con otra. Teniendo además en cuenta que el representante español quedó último, por lo que la satisfacción nacional será doble.

No existen las casualidades de este tipo, siempre tiene que mediar un milagro. Y como además su selección de futbol es la vigente campeona de Europa, lo del viejo mapa de alguna manera se repite, aunque sea de diferente manera.

Así se lleva mucho mejor la añoranza del pasado.


14/05/2017