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EL LLAMADO MUSEO DEL MAR DE GALICIA
UNA PENA ESAS NAVES VARADAS JUNTO AL MAR

El abandono por parte de la Xunta desde su inauguración es otra herencia del antiviguismo político impuesto por Manuel Fraga Iribarne y que sigue caracterizando al Partido Popular

Es tan bello como poco operativo. El Museo del Mar tiene una trayectoria carente de protagonismo, aunque ahora vaya a vivir unos meses de gloria al acoger en préstamo el PERGAMINO VINDEL, joya de la poesía medieval, el manuscrito que contiene las canciones del trovador Martín Codax, su poesía, el Mar de Vigo y la música nuestras olas y mareas.

Al ambicioso proyectó le faltó suerte desde el principio y se quedó en casi nada tras las expectativas, con sus espejismos, que se habían generado.

Tres años después del inicio de la era Fraga, en 1992 la Xunta de Galicia anunció la creación de un museo del mar en la Ría de Vigo. Un proyecto que avanzó muy lentamente por falta de adjudicación de las correspondientes partidas presupuestarias. Transcurridos siete años, ya fallecido en 1997 el arquitecto italiano Aldo Rossi, su autor, concebido sobre la base de las antiguas naves abandonadas de una desaparecida fábrica de conservas, la Xunta optó por desentenderse del futuro Museo del Mar de Galicia para endosárselo a la Zona Franca de Vigo, que tuvo que desembolsar los 11 millones de euros que costó su realización.

La dirección de las obras la llevó a cabo el pontevedrés César Portela, el cual, por fin, lo pudo entregar en 2002 para ser inaugurado el 26 de Julio de aquel año, con la exposición "Rande 1702: Arde o Mar" y la cínica asistencia de Fraga Iribarne, quien, en la ocasión, manifestó: "Este museo es un motivo de orgullo para todos los gallegos y de disfrute para todos los que aman el mar, su hábitat y su riqueza de recursos naturales".

Zona Franca no sólo se vio obligada a hacerse cargo de de su construcción, sino que se vio asumiendo su gestión de manera harto ineficiente y abandonista, lo cual resulta muy disculpable si se considera que no es la misión y mucho menos la especialidad del Consorcio la de gestionar museos.

Aquello fue una de las mayores afrentas de Manuel Fraga a Vigo, la ciudad hacia la que siempre demostró personal inquina y que decía no entender... Quizás por eso, por no querer entenderla y por otros motivos, el trazado del futuro Ave no es en L, como debería, perjudicando así no sólo a Vigo, también a todo el Sur de la Comunidad Autónoma cuyo desarrollo industrial y económico es bastante superior al del Norte. Un despropósito cuyo responsable siempre será Fraga Iribarne, el que un día dijo ´la calle es mía´, posteriormente, con el tiempo, traducible a ´Galicia es Mía´, el de la Ciudad del Faraón.

Uno de los problemas que Fraga tenía con nuestra ciudad era Faro de Vigo, un diario en la órbita del Partido Socialista y que él no podía domeñar al igual que hacía con el resto de los de Galicia. Esto no lo llevaba nada bien el antiguo ministro de Información del franquismo.

En cambio, Manuel Fraga sí que se entendía perfectamente con la antigua Pescanova, la de Fernández-Sousa y Paz Andrade, a la que socorrió generosamente salvándola de la quiebra en el año 1997 con dinero de la Xunta, es decir, de todos los gallegos. Ver aquí: Cuando la Xunta de Galicia salvó a Pescanova (publicado el 24/01/2007)

Fenecido políticamente Don Manuel en 2005, ese mismo año el Museo del Mar de Galicia mereció el premio Philippe Rothier de arquitectura y regresó a donde debía haber estado siempre, a la Xunta de Galicia. Con una salvedad: Zona Franca siguió corriendo con su financiación hasta  2010. 

Un nuevo cambio de rumbo que no sirvió para su revitalización, casi se podría decir que para su definitiva puesta en marcha. Y el museo sigue igual de encallado en las orillas de Alcabre.

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Su magnífica ubicación sobre la costa de Alcabre, en Punta Muiño, quizás sea. al mismo tiempo, también su debilidad, al quedar a desmano de la habitual ruta hacia las playas y relativamente alejado de Samil.

El Museo del Mar de Galicia es como una joya abandonada, un conjunto arquitectónico que, contando con un enorme potencial, está desaprovechado. Triste historia.

También, muy probablemente, sea el pecado original de este Museo del Mar apellidarse de Galicia y encontrarse en Vigo. De ubicarse en A Coruña seguro que la dedicación de la Xunta sería muy diferente.

La continuada deriva de política antiviguesa marcada en la Xunta a partir de la aversión que hacia Vigo mostraba Manuel Fraga sigue muy presente en el actual Partido Popular de Galicia comandado por Alberto Núñez Feijoo.

Ojalá la presencia temporal del Pergamino Vindel, las canciones de Martín Codax, con el protagonismo que va a tener durante unos meses, sirva para relanzar el que en su día fue bautizado como Museo del Mar de Galicia.

A. J. CAMPIO

Ver aquí información de El PAÍS (24/09/17)
acerca de la llegada y presencia en
Vigo del PERGAMINO VINDEL que
contiene las canciones de MARTÍN CODAX


Enlace a la página web
MUSEO DEL MAR DE GALICIA 



24/09/2017