Cr贸nicas de otro Vigo Una secci贸n de Blas Calzada

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Porf铆a de Vigo para conseguir el ferrocarril


El grabado que se reproduce corresponde a la llegada a Ourense del primer convoy que parti贸 de Vigo

"La inauguración de la línea férrea Vigo-Orense tuvo lugar el 18 de Junio de 1881. A las 6 h. 40 m. de la madrugada, en medio de la natural algazara popular, sones de música y estallido de cohetes, arrancó de la estación viguesa el primer tren con destino a Orense. Lo componía una locomotora y tres vagones a techo descubierto engalanados con gallardetes. Los jubilosos viajeros abarrotaban los departamentos y se asomaban a las varandas, despidiendo sombrero en alto a familares y amigos. Las autoridades locales emprendieron también el intrépido viaje, bajo protectores quitasoles".

El texto es del cronista José María Alvarez Blázquez, correspondiente al capítulo "Vigo en el Siglo XIX", del volumen Vigo en su Historia, editado por la Caja de Ahorros Municipal de Vigo en 1979.

Las obras del trayecto duraron dieciocho años, a lo largo de los cuales se sucedieron paralizaciones. De hecho, desde Diciembre de 1875 se encontraban en el puerto de Vigo la locomotora y los vagones importados de Inglaterra y arribados en un buque de esa nacionalidad. Y en 1876 se realizaron pruebas con aquel material rodante hasta Chapela, donde llegaba la vía.

Continúa Don José María Alvarez Blázquez: " Esta conquista espléndida del ferrocarril, en cuya iluminación había puesto la ciudad sus más acendrados empeños durante varios lustros, no se alcanzó sin una larga serie de batallas de todo tipo. No fue la menor de ellas la de las rivalidades localistas, por cuanto otras ciudades de Galicia - Pontevedra y La Coruña especialmente - temían que al adelantarse Vigo en el logro quedasen sus aspiraciones postergadas indefinidamente".

Y sigue el ilustre historiador: "Se sacaron a relucir otros proyectos y planes, con trazados que dejarían al margen el Sur de Galicia, para la unión por vía férrea de estas tierras con el Norte peninsular y Castilla. Vigo, por su parte, defendía la doble conexión con Orense y Oporto, como un primer paso, mientras los tramos Vigo-Pontevedra y Pontevedra-Carril se consideraban de realización inmediatamente posterior".

Para rematar: "Esta idea fue la que al fin prosperó, pero no sin que las fuerzas vivas, la prensa y las instituciones de aquellas otras ciudades regateasen a Vigo con extraordinaria tenacidad el gozo de ver arrancar de su flamante estación el "monstruo de hierro". En esta pugna por la primacía, Santiago se adelantó a las demás poblaciones gallegas, ya que el tendido hasta Carril se inauguró en 1873. Era todavía un modesto recorrido y lo que más se ansiaba era la unión con Castilla".

¿No le suena al lector todo esto?

Han transcurrido más de doscientos años y la historia que narra Alvarez Blázquez parece como muy actual. Ahora con la Alta Velocidad, o como se la quiera llamar.