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10/05/2020

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LA HISTÓRICA CONEXIÓN DEL PP CON LOS CONTRABANDISTAS DE TABACO

El anticuado joven barbado de la foto carnet de la derecha es un tal Mariano Rajoy Brey que el 11 de Junio de 1983, con tan sólo 28 años de edad, tomaba posesión de la presidencia de la Diputación de Pontevedra. Ese mismo día, el legendario y con fama de listo contrabandista que fue alcalde de A Guarda, Manuel Díaz "Ligero" estrenaba carnet como diputado del ente provincial.

LA HISTÓRICA CONEXIÓN DEL PP CON LOS CONTRABANDISTAS DE TABACO

Todavía eran tiempos de Alianza Popular y nadie podía sospechar que aquel meritorio de andar por casa y y vivir socialmente su provincianismo en el Casino de Pontevedra llegaría, tres décadas después, a presidir el gobierno de la nación y aferrarse al cargo cuando perdió la mayoría.

Al frente de aquel partido, cuando todavía se apellidaba de segundo Iribarne, Manuel Fraga mantenía estrechos y productivos lazos con  los más destacados contrabandistas. Como era el caso de Manuel Díaz «Ligero», quien, hasta su fallecimiento, en 1989, fue alcalde de A Guarda por la formación fraguista que precedió al Partido Popular. El popularísimo «Ligero» era un mítico personaje de la «raia», un canijo de considerable inteligencia natural que se había iniciado en el estraperlo cuando tenía catorce años y aportaba cuantiosos votos en el Baixo Miño. También, por supuesto, financiación a la formación política.

Algo parecido sucedía en O Salnés, donde otro poderoso importador ilegal, «Nené» Barral, era también una especie de héroe local. Fue alcalde de Ribadumia por Alianza Popular y el Partido Popular entre 1983 y 2001, dieciocho años de forma continuada, el más votado de la comarca arousana con porcentajes que llegaban casi el setenta por ciento. Fue él  quien apadrinó a un conserje de polideportivo llamado Rafael Louzán y lo promovió a la vida política.

De todos, el más respetado capo, con gran ascendiente sobre los demás, era el cambadés Vicente Otero «Terito». Otra celebridad de la época que, aunque no ocupó cargos, fue, al igual que los otros, un relevante afiliado de Alianza Popular y del Partido Popular. En su caso empleador del abogado y dirigente de Alianza Popular en O Salnés Pablo Vioque, que le llevaba tanto los asuntos legales como los ilegales. «Terito» era muy afecto a Don Manuel, a quien invitaba a copiosas y bien regadas cuchipandas por los ubérrimos márgenes receptores de alijos de la Ría de Arousa. Además de agasajar a Fraga con el mejor comer, se mostraba, siguiendo la pauta, económicamente en extremo dadivoso con el partido.

Eran defraudadores de las arcas del Estado que financiaban con sus beneficios al Partido Popular.

DEL CHÓFER DE «TERITO» AL DE LOUZÁN

Los chóferes, de una forma u otra, tuvieron su protagonismo. El de «Terito» era un caso un tanto especial. A su jefe, ya mayor, que portaba llamativo peluquín o apósito capilar tirando a castaño desvaído, lo trasladaba los fines de semana al Casino de la Toja acompañado de su amante. La pareja se quedaba a dormir en el Gran Hotel y él los iba a recoger al día siguiente. Lo original de la situación era que la amante de «Terito» era la esposa del chófer.

La señora del chófer de Louzán, presidente de la Diputación de Pontevedra, nada tiene que ver en este plano, que se sepa, con el dirigente provincial. Simplemente es que está enchufada en el organismo, en el que entró por influencia de su marido, ex peón de albañil conductor del coche oficial y que, paralelamente, alcanzó notable éxito en los negocios. Hay que decir que no relacionados con el contrabando, también que se sepa, aunque sí con otro tráfico, el de mantenimiento de las carreteras a cargo de la Diputación.

La empresa fundada por este «operario especialista» – categoría con la que ingresó en 2002 en el ente provincial – facturó en 2005, bajo la denominación Pavimentos de Meaño, alrededor de 2.500.000 euros, de los cuales 2.303.702, más de un noventa por ciento, procedentes de obras encargadas por la Diputación de Pontevedra – asfaltados y mantenimiento de viales – y ayuntamientos regidos por el Partido Popular. Es decir, que nueve de cada diez euros ingresados emanaban, talmente, de Obra Pública Popular.

LOS POLÉMICOS ENCUENTROS DE FEIJOO CON DORADO

Dado que existía una eficiente infraestructura tanto de receptación como de distribución y mucho dinero por medio, el salto cantado de los emprendedores criados en el negocio tabaquista era pasarse al narcotráfico. Una evolución cuyo mejor ejemplo es Marcial Dorado.

Y aquí vuelve a aparecer un chófer. En este caso de la Xunta de Galicia, dedicado al transporte, acompañamiento e incluso asesoramiento de altos cargos, entre ellos Núñez Feijoo, por entonces número dos de la Consellería de Sanidad, con el que calcetó una especie de camaradería basada en la confianza que da compartir muchas horas de vehículo. Este conductor era, al tiempo que funcionario motorizado del gobierno gallego, testaferro y socio de Dorado en algunas actividades paralelas a la «fariña», en empresas como Petrogalicia y Xatevín, que suministraban petróleo a hospitales del Sergas.

Feijoo no sólo frecuentaba el yate de Dorado sino que acudía a las animadas fiestas que el narco organizaba en Ibiza o Cascais. Por amistad y por otros motivos de índole personal. Una pista: cherchez le garçon.

Son viejas historias que están ahí para quien las quiera recordar. Y que, de nuevo para quien lo desee, explican no pocas cosas. Así funcionaba en la provincia de Pontevedra la maquinaria electoral del Partido Popular: de diversas maneras apadrinados por Manuel Fraga, entre sus alcaldes se contaban los más notorios delincuentes contrabandistas que contaban con gran predicamente económico y social en sus áreas geográficas de actuación.

R.EIRAS

VER: LA RELACIÓN DE NÚÑEZ FEIJOO CON MARCIAL DORADO

Ver también: AQUEL ERA UN CELTA MARLBORO

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