En portada

Artículo publicado

31/01/2009

vigoempresa vigoempresa

Comparte en

Quizás también te interese Quizás, también te interese

LA INTERVENCIÓN DEL BANCO PRIVADO PORTUGUÉS (BPP) TIENE REPERCUSIONES EN VIGO

La entidad bancaria es socia del Club Financiero Vigo; y el empresario vigués Manuel Rodríguez adquirió en Octubre de 2004 el 5% de sus acciones

LA INTERVENCIÓN DEL BANCO PRIVADO PORTUGUÉS (BPP) TIENE REPERCUSIONES EN VIGO

El martes 27 de Enero, un grupo de investigación de la fiscalía portuguesa -dirigido por la adjunta al procurador general del país vecino- y formado por quince personas entre fiscales y agentes de la policía encabezados por un juez de instrucción, se personó en la sede del Banco Privado Portugués (BPP) con una orden de busca y aprehensión de documentos relacionados con fraude, lavado de dinero en paraísos fiscales, evasión fiscal y falsificación de documentos.

Anteriormente, en Noviembre 2008, el BPP había solicitado un préstamo con garantía del Estado por valor de 750 millones de euros. Solicitud a la cual el gobierno portugués respondió en los primeros días de Diciembre permitiendo a un consorcio formado por seis bancos otorgar a la entidad bancaria privada un crédito de hasta 450 millones de euros.

La quiebra del banco privado y, sobre todo, la intervención de las autoridades lusas a raíz de descubrirse las graves irregularidades mencionadas, es un asunto candente que en estos momentos es ampliamente recogido por los medios de información portugueses.

El empresario vigués Manuel Rodríguez (Rodman) se convirtió en accionista destacado del BPP a finales de 2004, cuando adquirió el 5% de las acciones por la cifra de 10 millones de euros, integrándose en el Consejo de Administración por medio de su sociedad de inversión Alfa Europa Eco.

El acuerdo se alcanzó – y así fue recogido por la prensa local – en las instalaciones del Club Financiero Vigo, del que en aquellos momentos Manuel Rodríguez era vicepresidente. A la reunión acudió la cúpula directiva del Banco Privado Portugués, que en las mismas fechas ingresó como socio del Club Financiero y pronto abrió oficina de representación en Vigo, en la calle Colón.

Tras el acuerdo alcanzado, Manuel Rodríguez manifestó: "Participamos encantados en este banco porque tiene un excelente equipo de gestión, es un banco muy próximo a las empresas y, además, no depende de ningún grupo bancario".

La quiebra e intervención del banco por parte del gobierno portugués afecta, asimismo, de manera importante, al  Museo de Arte Contemporáneo de Vigo (MARCO), que estaba en negociaciones para la cesión por cinco años de la importante colección de arte de la Fundación Ellipse, propiedad del BPP y ahora embargada.

La Fundación Ellipse fue creada en 2004 como fondo de inversión internacional con sede legal y fiscal en Holanda y la participación de treinta inversores, entre ellos españoles y vigueses, que conjuntamente aportaron 20 millones de euros para adquirir obras de arte y esperar a su revalorización.

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+Print this page