En portada

LOS MENÚS DE ZARA

En el polígono industrial de Sabón, en Arteixo, la llamada Avenida de la Diputación separa el moderno cuartel general de Inditex del gran centro logístico del imperio textil. Se trata de una carretera que con frecuencia es patrullada por miembros de la empresa de seguridad Nordés. Viajan en vehículos particulares sin especial identificación.

LOS MENÚS DE ZARA

Los empleados que trabajan en la sede central de Inditex la llaman “Zarameco”. Sin embargo, desde el exterior, no parece una cárcel, sino lo que es, el centro neurálgico de una gran multinacional. O, quizás, si se quiere, las instalaciones de una imaginaria CIA, impresión que se puede reforzar al enfrentarse con las estrictas medidas de seguridad en el control de entrada.

A los vehículos visitantes les es fijada una de las plazas numeradas en el gran aparcamiento bajo el edificio principal, plazas la mayoría de las cuales están asignadas a directivos y empleados, más de quinientos.

En la primera planta se encuentra la recepción y los distintos departamentos ejecutivos y de diseño. Se trata de un interior aséptico, cerrado aunque luminoso, donde parecen predominar los grises y blancos. El ambiente, siempre recorrido por personas en su mayoría mujeres muy jóvenes que van de un lado a otro, algunas extranjeras, semeja bastante relajado.

Avanzando por los pasillos, el visitante puede tener la sensación de deslizarse, mas que caminar.

El horario de trabajo es de ocho y media a cinco y media todo el año, con una hora para almorzar, aunque hay dependencias que comienzan a las nueve y otras a las nueve y media.

Los turnos del comedor

En la planta baja, las instalaciones del comedor nada tienen que ver con la modernidad y pulcritud de las plantas superiores. Es una especie de garaje con un mobiliario modesto, barato, de refectorio comunal. No resulta un lugar cómodo, ni invita a sentirse bien ante los platos de comida. Seguramente porque precisamente así ha sido concebido.

Se abre a las doce y media para el primer turno, que es el de las “batas blancas”, las mujeres que cortan los patrones. Después van entrando turnos sucesivos cada media hora, teniendo todos una hora para cumplir con sus apetencias alimenticias antes de volver al trabajo.

El menú puede consistir en ensalada de lechuga y tomate o crema de guisantes, para elegir como primero. De segundo se puede optar entre jamón asado, milanesa de pollo, pastel de verduras o tomates rellenos. Además, café ó postre y bebida.

Este es el menú correspondiente al pasado 24 de Julio. El precio fijo es de 2, 65 euros.

Otro menú, en este caso del día 8 de Agosto, consistió en sopa de pescado o ensalada de lechuga y tomate; y de segundo las siguientes posibilidades: chipirones fritos, zorza con patatas, lengua en tomate o fabada.

Está permitido fumar (no lo está en los puestos de trabajo, ni en los espacios comunes superiores) y no hay zona para no fumadores.

Un menú a cargo de la empresa

Se trata de menús subvencionados. Y aquellos trabajadores aquellos cuyo sueldo mensual no supera los 1.200 euros sólo abonan 15 céntimos de euro, que se les descuentan cuando pasan por la caja la tarjeta que todos poseen. Es decir, comen gratis.

En cambio, aquellos empleados cuyos ingresos son superiores deben abonar los 2,65 euros en su totalidad. O sea, casi gratis.

Existe, además, la posibilidad de comer a la carta, aunque en este caso todos deben pagar lo mismo, su precio. Estos son algunos ejemplos de la oferta de la casa, los llamados platos extra:

Chuleta de ternera con pimientos (6,95 euros)
Calabacín relleno de salmón (3,45 euros)
Entrecot al Roquefort (6,95)
Merluza rellena (7,45 euros)
Gazpacho (3 euros)
Pisto Bilbaíno (4,45 euros)
Aguacate con palmito (3,45 euros)
Lasaña Boloñesa (3,90 euros)

Bien barato todo. Y lo que este reportero probó no estaba mal, se podía comer.

Las visitas de Amancio Ortega

Casi todos los reportajes que se publican en torno a la personalidad de presidente de Inditex hacen referencia al “factor humano”, señalando que con frecuencia acude al comedor del personal y que pasa por el autoservicio como todos, llevando su propia bandeja a la mesa.

Lo hacía antes con mayor regularidad, casi siempre acompañado de su hermana Josefa, la cual, por razones legales de edad, habiendo superado los sesenta y cinco, ocho por encima de Amancio, se acaba de retirar de su puesto en el Consejo de Administración.

Josefa, Pepa o Pepita, que así es llamada según en que círculos, es un personaje clave, tan fundamental como desconocido en la evolución de Inditex, habiendo ocupado siempre, desde los inicios, puestos claves en los sucesivos departamentos encargados del manejo de los dineros. Durante muchos años, todos los pagarés debían llevar su firma.

Fue también ella la que le buscó el primer trabajo a Amancio, como recadero, cuando el hermano pequeño contaba con tan sólo doce años de edad, en la famosa mercería La Maja, donde trabajaba ella misma y otro hermano, el fallecido Antonio.

De forma paralela al crecimiento de los negocios familiares, en diversas ocasiones su influencia resultó también decisiva en los vaivenes de la vida personal de Amancio Ortega.

Pero esta es otra historia.

J.P.P

Ver también: FAMILIA INDITEX

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+Print this page