En portada

Artículo publicado

20/11/2015

vigoempresa vigoempresa

Comparte en

Quizás también te interese Quizás, también te interese

FRAGALANDIA

En portada

31/08/2019

FRAGALANDIA

MANOLO RODMAN
(MANUEL RODRÍGUEZ)
DE LUIS ROLDAN
A SAM PA

En base a cargos de corrupción y deslealtad al gobierno, la detención en Pekín de Sam Pa, el hombre que pilotó la operación de desembarco en el Grupo Rodman por parte de la compañía chino angoleña Sonangol, ha sido un duro golpe para Manuel Rodríguez Vázquez, cuyas consecuencias están por ver aunque ya se vislumbran.

MANOLO RODMAN | (MANUEL RODRÍGUEZ) | DE LUIS ROLDAN | A SAM PA

ÚLTIMA HORA: NOS COMUNICAN QUE SAM PA SE ENCUENTRA EN PRISIÓN Y QUE LA PENA SOLICITADA PARA ÉL ES DE DIECISIETE AÑOS DE CÁRCEL.
Seguiremos informando cuando nos lleguen más detalles.

No es la primera vez que Manuel Rodríguez Vázquez aparece relacionado con personajes que después resultan acusados de corrupción y otros delitos. Fue el caso de Luis Roldán, director de la Guardia Civil entre 1988 y finales de 1993, el hombre que firmó con Rodman los jugosos contratos de patrulleras para el Cuerpo, juzgado y posteriormente condenado a 28 años de cárcel de los que cumplió quince.

Un portavoz de Manolo Rodman lo niega, como es lógico; pero según algunos testimonios personales – eso sí, sin pruebas gráficas – en un primer momento de su huida, en Abril de 1994, Roldán estuvo quince días refugiado en la residencia del empresario en Monteferro. Faro de Vigo publicó por entonces un reportaje por el que se afirmaba que el prófugo había sido visto, medio disfrazado, paseando por la playa de Panxón. Aun faltaban unos cuantos años para Internet; pero ese documento, firmado por Francisco Pablos, se encuentra en las hemerotecas.

Haya o no estado alojado Roldán en Monteferro, lo cierto es que Rodríguez tenía motivos de sobra para estar agradecido al corrupto ex director de la Guardia Civil, al que contactó por medio de Abel Caballero cuando éste, tras haber sido cesado en 1988 como ministro de Transportes, ejercía de Secretario de Política Institucional del Psoe.

Los contratos con la llamada Guardia Civil del Mar supusieron para Rodman Polyships su verdadero despegue como empresa.

DECENAS DE OTROS MODELOS DE PATRULLERAS PARA EL CONTINENTE AFRICANO

En cuanto al chino Sam Pa, que era uno de sus diversos alias operativos, comenzó su carrera como espía de Pekín en Africa para enseguida convertirse en proveedor de armas a diversas guerrillas y soporte más tarde de régimenes como el de Dos Santos en Angola o Mugawe en Zimbawe. En Angola supervisaba el funcionamiento e inversiones de China Sonangol, lo que le permitió, finalmente, convertirse en un «magnate» a la cabeza de Queensway Group con sede en Hong Kong.

A finales de 2014 el Grupo Rodman atravesaba por dificultades financieras – con un especial problema con el Banco Popular – cuando apareció el Chino como tabla de salvación. Para encargar, por supuesto, armamento. En este caso en forma de esas patrulleras que desde hace lustros son una especialidad de Rodman: cuarenta para ser repartidas por diversos países costeros africanos, a las que hay que añadir diez catamaranes para Sonangol.

Es posible que Sam Pa se fijara en Rodman cuando, construidas en su filial Neuvisa, en el año 2013 el astillero entregó a Pescanova – la empresa ya tan próxima a la quiebra – diez patrulleras semirígidas de doce metros metros de eslora que Pescanova donó a la Marina de Mozambique, supuestamente destinadas a proteger su flota camaronera operando en las aguas de aquel país.

La compañía entonces pilotada por Manuel Fernández Sousa – en la actualidad imputado por, entre otros delitos, falsedad de cuentas – pagó, según un diario de información nacional, 3,4 millones de euros por unidad, aunque posteriormente Deloitte las contabilizó en 2,5 millones en su auditoría.

De cualquier manera, se acordó un precio absolutamente desproporcionado según expertos consultados, los cuales, en función de los motores empleados, coinciden en estimar que en ningún caso el valor de cada patrullera debería superar el millón de euros. Cinco de ellas fueron enviadas a Mozambique mediante un gigantesco avión de transporte Antonov; dos aparecieron abandonadas en un almacén de Pescanova; y de las otras tres se desconoce si, mediante otro medio de transporte, llegaron a su destino.

Una operación que, desde luego, no se llevó a cabo en beneficio de los accionistas de Pescanova (ver aquí: Las patrulleras para Mozambique que Manolo Fernández compró a Rodman)

Otro imputado por el caso Pescanova y presunto delincuente, Alfonso Paz Andrade, fue – ignoramos si lo sigue siendo – patrono de la Fundación Rodman.

EL CHINO SÓLO UN «ADVISOR», SEGÚN FUENTES DE RODMAN

El modus operandi de Sam Pa permitido por Pekín hasta que el gobierno chino consideró que había llegado demasiado lejos era, de acuerdo con importantes medios internacionales de información en lengua inglesa, el siguiente: como advisor – así le llaman ahora en Rodman, cuando antes se referían a él como magnate – dirigía las inversiones de Sonangol en muy diversos sectores, quedándose su compañía Queensway, con sede en Hong Kong, con una buena parte del pastel en concepto de comisiones. Para los mandatarios de Pekín, en realidad apropiándose del dinero de empresas del gobierno, que por eso fue detenido y hecho desaparecer.

Sam Pa estuvo en Vigo en varias ocasiones, como bien reflejaron los diferentes medios, recibido en Rodman con alfombra roja.

Existen horas de grabación de uno de sus testaferros, el sinuoso venezolano Ricardo Albacete, hablando con un directivo de Rodman, algunos minutos de las cuales obran en nuestro poder.

UN ASUNTO PENDIENTE Y CON MALA PINTA EN ESTADOS UNIDOS

En Metalships permanece el gran yate originalmente encargado por Fefé a otro astillero, adquirido por Grupo Rodman en subasta pública para ser terminado y cuyo destinatario sería, supuestamente, el propio Chino. Un barco que parece estar gafado.

Mientras el futuro del astillero ahora participado por Sonangol se encuentra bajo un gran interrogante.

De manera paralela, a Manolo Rodman se le habrá complicado todavía más lo que empezó siendo un pequeño asunto: el conflicto con su distribuidor en Florida, en la actualidad con una demanda en trámite y los papeles – en los que figura Silvia Rodríguez como directora de expansión internacional de Rodman Polyships – ya en manos de un miembro del Senado en Washington. Pesará, sin duda, la relación de Manuel Rodríguez con Sam Pa, pues éste hace tiempo estaba catalogado como «mafioso» por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

Está claro que nada de lo de arriba beneficia la proyección personal y empresarial de Manolo Rodman. Pero no somos nosotros – ni otros medios de comunicación – los responsables de su buena o mala imagen en el mundo de los negocios. Nos limitamos a dar cuenta de una parte de la muy abundante información que de contínuo genera su actividad y la del Grupo Rodman, a menudo junto con diferentes controvertidos protagonistas asociados, tanto empresarios como políticos.

C.B

Nota al pie.- Antes de su publicación se le envió un borrador de este artículo al Sr. Rodríguez con el fin de que, si en algún punto no estaba de acuerdo, nos hiciera llegar las correcciones precisas. Que serían publicadas sin ningún problema. A cambio, el Sr Rodríguez nos remitió, con fecha 12/11/15, un buró fax conminándonos a que dejásemos de publicar informaciones que no son de su agrado.

Aquí ni se calumnia ni se injuria. Otra cosa es que al Sr. Rodríguez no le guste que se publique la información que él mismo genera o que se haga mención a sus relaciones de negocios con personas que posteriormente fueron condenadas o están ahora mismo imputadas. Son hechos constatados y no únicamente difundidos por nosotros, también por diferentes medios de información.

Otros artículos publicados anteriormente:

El conocido como Chino de Rodman detenido por las autoridades de Pekín
Los principales actores de la extraña operación Grupo Rodman
Los peones que siempre supo mover Manolo Rodman
¿Qué le da Rodman a Abel Caballero?

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+Print this page