En portada

Vigo en Namibia

Dos décadas desde su independencia, los lazos de este país africano con empresas viguesas del sector pesquero siguen siendo muy fuertes y estables. En la fotografía el Mascato Coastal Youth Choir, esponsorizado por la empresa viguesa de los hermanos Lloves, que cuenta con giras internacionales y que actuó en Vigo en el año 2003.

Vigo en Namibia

Antes de su emancipación de Sudáfrica, en marzo de 1990, pescaban sin ningún tipo de control en aguas namibias cientos de buques de diversas nacionalidades, destacando los rusos, dedicados a la captura de especies pelágicas, así como los más de cien barcos arrastreros españoles que explotaban los bancos de merluza.

La presión era enorme sobre uno de los mejores caladeros del mundo, en el que se llegaron a extraer hasta 700.000 toneladas de merluza anuales.
Una situación que afrontó de forma inmediata el primer gobierno del nuevo país, expulsando a todos los barcos y propiciando la creación de empresas mixtas.

Un sistema que sigue vigente en la actualidad, pues Namibia se niega a firmar ningún tipo de acuerdo con la UE que abra las puertas de su caladero a otras diferentes empresas que las allí ya radicadas con sus propias plantas de producción.

Pescanova, la pionera

Una vez más, Pescanova dio el primer paso en la evolución de la industria pesquera gallega, en este caso al crear la primera empresa mixta, aprovechando su presencia de años en Sudáfrica y en el territorio namibio.
Pescanova se instaló en Lüderitz, al sur del país, cabecera de un enclave alemán anterior a la Primera Guerra Mundial, una localidad abandonada y rodeada de arena en la que apenas había nada. Allí, con dificultades derivadas del aislamiento del lugar, construyó la actual factoría, así como también un puerto, viviendas y otras instalaciones.

La inversión de Pescanova en Lüderitz a lo largo de estos quince años ha sido muy significativa,de varias decenas de millones de euros, para dar empleo a cerca de 2.000 personas, entre ellos los casi 100 españoles que allí se encuentran.

Gracias a Novanam, que así se llama la empresa creada por Pescanova en Namibia, hoy día aquel pueblo fantasma del pasado ya ha sobrepasado los 25.000 habitantes. Novanam está participada el 51 por ciento por instituciones financieras de Namibia, inversionistas privados del país y personal de la empresa. Produce unas 100 toneladas de pescado al día y la factoría está servida por unos veinte barcos. La planta procesa más de 20.000 toneladas anuales.

Novanam fue constituida justo al día siguiente de la independencia de Namibia.

Las otras empresas viguesas

El caladero de Namibia, recorrido por la corriente de Benguela, donde nuestras empresas pescan sobre todo merluza, aunque también rape, es uno de los mejor gestionados del mundo. El TAC para la merluza para el periodo 2004/2005 acaba de ser establecido en 195.000 toneladas, el del rape en 12.000 toneladas.

Mil kilómetros al norte de Lüderitz se encuentra Walvis Bay, con sus más de 50.000 habitantes, que ya se puede considerar como una ciudad. Allí están radicadas Pescapuerta (Tunacor), Vieira (Cadilu Fishing), Mascato Namibia y Pereira (Bluesea), esta sin factoría en tierra.

Tunacor-Pescapuerta cuenta en aguas namibias con seis congeladores y diez fresqueros que abastecen una planta con capacidad para procesar más de 10.000 toneladas anuales.

Novanam está en estos momentos embarcada en grandes proyectos de acuicultura. Acaba de firmar un acuerdo con Namdeb Diamond Corporation, compañía minera que es otro de los soportes del país, para iniciar el cultivo de diferentes especies aprovechando grandes depósitos mineros abandonados y que ahora serán reconvertidos en estanques.

Y Beira Acuaculture, de Eduardo Romero, radicada cerca de Lüderitz y fundada hace tres años, ya exporta dos millones de ostras – en su casi totalidad a Sudáfrica – y acaba de poner en marcha una hatchery con capacidad para producir 30 millones de crías de ostra.
Implicación en la sociedad namibia

Todas las empresas viguesas, con Pescanova a la cabeza, no sólo contribuyeron y contribuyen de manera decisiva al desarrollo del país africano. También muestran una gran implicación en la vida del país y en proyectos sociales.

Así, Mascato sponsoriza el magnífico coro juvenil Mascato Coastal Youth Choir, que en el 2003 actuó en Vigo y que realizó una gira por Alemania en el año 2004. Y Tunacor está comprometido con ayuda financiera en actuaciones en favor de hospitales, escuelas, orfanatos y asilos.
Los problemas actuales

En estos momentos, las empresas viguesas en Namibia están atravesando por una situación complicada debida, fundamentalmente, a la subida de la moneda local, el dólar namibio, cuya cotización está ligada al rand sudafricano.

Situación que todavía se complica debido a que, tradicionalmente, las exportaciones se realizan en dólares americanos.

Un aumento de los costes que se deja notar especialmente debido a la gran cantidad de mano de obra que se utiliza en las plantas elaboradoras en tierra, aunque también las tripulaciones de los barcos son numerosas. A lo que hay que añadir el alto precio del combustible.

Por otra parte, aunque el TAC de merluza para el 2004-2005 ha sido establecido en las ya mencionadas 195.000 toneladas – debido a una recuperación de la biomasa respecto a años anteriores -, los ejemplares que se están pescando son de pequeño tamaño, lo que los hace comercialmente menos rentables.

J.S

Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+Print this page