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06/03/2016

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TODO COMENZÓ CON AQUELLA ESTUPENDA FURGONETA CITROËN 2CV

El desafío de nuestra industria de la automoción pasa por las nuevas futuristas K9 que se comenzarán a producir en 2017. Pero todo se inició con un precario vehículo de otra época, la peculiar furgoneta 2CV. Si no se hubiera comenzado a montar en Vigo en el año 1957 la ciudad sería hoy muy distinta.

TODO COMENZÓ CON AQUELLA ESTUPENDA FURGONETA CITROËN 2CV

La que aparece arriba es la furgoneta 2cv en su primera versión. La de abajo, tan maqueada, se trata nada menos que la AK con ventana, un modelo evolucionado a partir de la original AZU. Era ligeramente más potente, unos centímetros más larga y con espacios laterales sin ondulación para – según el fabricante – facilitar la colocación de rótulos comerciales. Presentaba todo un conjunto de utilidades de bajo mantenimiento, conservando, eso sí, la ventanilla delantera abatible que podía caer sobre el brazo de cualquier conductor proclive a la mala costumbre de enseñar el codo al pasar sobre alguno de los por entonces por entonces abundantes baches.

Las primeras furgonetas 2 CV con etiqueta de Vigo eran montadas en un antiguo almacén de aduanas que se encontraba en Las Avenidas. En aquel año 1957 apenas se llegaron a ensamblar 400 unidades; pero se realizó la primera exportación mediante la remesa de 20 vehículos que se cargaron en la cubierta de un carguero con destino a Casablanca, a la que pronto siguieron otras.

El modelo AZU incorporaba un motor de 425 c.c. con 12 CV de potencia que le permitían transportar hasta 250 kg.

 

Ya en 1959, las provisionales y precarias instalaciones próximas al Náutico contaban con 140 operarios y la producción había aumentado considerablemente, en unos cientos de unidades. Y continuaban las exportaciones con destino a Marruecos.

 

El traslado a las recién construidas flamantes naves del polígono de la Zona Franca en Balaídos se produjo en 1961. Y la planta de Citroën, ya con más de 500 trabajadores en nómina, fue capaz de producir 3.600 vehículos. La ciudad contaba con 140.000 habitantes, adivinándose el gran aumento posterior en población y en potencia industrial en un desarrollo paralelo a la evolución de la factoría automovilística.

 

El precio de las AZU, que superaba al principio las 95.000 pesetas, al irse fabricando mas piezas en España fue bajando considerablemente en los siguientes años hasta las 82.000 pesetas que costaba en 1963. Debido a su fácil mantenimiento, altura, capacidad de carga, teniendo lugar una demanda en un país que comenzaba a ir para arriba, este vehículo comercial se hizo muy popular. Estamentos oficiales como Correos, Telefónica, diversos ministerios y grandes compañías contaban con una flota de furgonetas 2 CV. Se puede decir que los vehículos estaban en la nómina de las empresas estatales.

 

SU COMPAÑERO, EL 2CV FAMILIAR

 

Con la entrada en cadena de montaje del AZAM, el popular 2 CV familiar, la producción conjunta de ambos modelos en Balaídos ascendió a 19.000 vehículos en 1963.

 

Buena parte de la producción se seguía exportando al norte de Africa, al tiempo que las ventas crecían de manera constante en España. En 1967 hizo su aparición la evolucionada y novedosa AK-350, con motor de 602 c.c. que desarrollaba 21 CV, con batería de 12 voltios y una capacidad de carga de 350 kg.

 

Ambos vehículos, el de carga y el familiar, se siguieron fabricando en Vigo hasta 1982, cuando dejaron paso a nuevos modelos. Los 2CV fueron los artífices del desarrollo de la industria automovilística viguesa y de una factoría que hoy está considerada como la más eficiente de las plantas del actual grupo PSA Citroën, la primera en índices de productividad.

 

Una planta capaz de producir más de (500.000 vehículos al año), la mayor parte para la exportación, que da empleo a miles de personas y que ha convertido a Vigo en una de las capitales europeas del automóvil, con una industria auxiliar agrupada en Ceaga, el Clúster de Automoción de Galicia, integrado por casi cien empresas y, en su conjunto, con un número de trabajadores superior al de la propia planta de Balaídos. En la actualidad, la industria del automóvil proporciona casi veinte mil empleos directos.

 

UNA CIUDAD QUE CRECIÓ CON CITROËN

 

Unas cuantas de estas empresas de la industria auxiliar fueron fundadas por vigueses que protagonizaron el nacimiento de una nueva clase empresarial. Algunas fueron posteriormente vendidas a multinacionales extranjeras; pero otras, a partir de sus modestos orígenes, se han convertido en grandes grupos con fuerte presencia en distintos países.

 

Tal es el caso del Viza, cuyo origen fue un pequeño taller artesanal de Teis, propiedad de Antonio Vega, un herrero llegado de Zamora, que por entonces comenzó su andadura industrial sacando a Citroën de un apuro al proporcionarle con urgencia unos pocos armazones de tubo para los asientos.

O del Grupo Copo, fundado por el recordado Román Yarza, que comenzó fabricando los poco mullidos rellenos para aquellos mismos primarios asientos de los 2 CV.

 

La ciudad debe agradecimiento a aquellos vehículos; pero debería estar también reconocida a las personas que, hace ya casi sesenta años, hicieron posible la llegada de Citroën a Vigo.

 

En este sentido, es obligado mencionar a Félix Santamaría, quién, movido por su optimismo e ilusión, ayudado por considerables dosis de fortuna y casualidad, también por buenos contactos, apoyado por algunos personajes vigueses de entonces como Ricardo Torres Quiroga, Pérez Lorente o Rafael Portanet, hizo las primeras gestiones para traer a la firma francesa cuando Citroën ya había prácticamente decidido instalarse en Pamplona.

 

Sin olvidar a José María Pombo Angulo, santanderino; ni a Antonio Guasch, catalán, los primeros ingenieros responsables de la fábrica, director y subdirector respectivamente, que hicieron crecer aquella pequeña factoría automovilística para terminar siendo ellos otros vigueses.

 

La furgoneta 2CV fue sustituida por la también histórica C15, que en 1984 convirtió la factoría en centro piloto (producción de un modelo en exclusiva mundial) y significó un enorme salto en la planta de Balaídos. Entre 1984 y 2005 salieron de las líneas de producción nada menos que 1.81.471 unidades de este modelo. No pocas C15 todavía se pueden ver circulando y trabajando por nuestras calles y carreteras.

La C15, con la marca Citroën ya integrada en el Grupo PSA, con Citroën integrada en el Grupo PSA fue sustituida por las gemelas Berlingo y Partner, desde entonces líderes en el mercado europeo de furgonetas.

Otro reportaje: CITROËN. UNA MARCA SIEMPRE EN VANGUARDIA

R.M. GONZÁLEZ

Los orígenes de Citroën en Vigo: FELIX SANTAMARÍA. EL HOMBRE QUE CONSIGUIÓ TRAER CITROËN A VIGO

También: JAVIER RIERA NIEVES. Un hombre clave en la historia de la automoción en Vigo

 

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