Punto de Mira

ALVARO CUNQUEIRO:
UN NOMBRE OFICIAL MUY DESAFORTUNADO PARA EL NUEVO HOSPITAL

A saber que mente poco clara de la Xunta tuvo la idea, puede que el mismo Feijoo. Y si la iniciativa no fue de su autoría al menos la permitió. ¡Llamar a un hospital Alvaro Cunqueiro! El vigués de Mondoñedo jamás lo hubiera admitido, se hubiera indignado. Porque a Cunqueiro se le puede dedicar una … Continuar leyendo "ALVARO CUNQUEIRO: | UN NOMBRE OFICIAL MUY DESAFORTUNADO PARA EL NUEVO HOSPITAL"

ALVARO CUNQUEIRO: | UN NOMBRE OFICIAL MUY DESAFORTUNADO PARA EL NUEVO HOSPITAL

A saber que mente poco clara de la Xunta tuvo la idea, puede que el mismo Feijoo. Y si la iniciativa no fue de su autoría al menos la permitió.

¡Llamar a un hospital Alvaro Cunqueiro!

El vigués de Mondoñedo jamás lo hubiera admitido, se hubiera indignado.

Porque a Cunqueiro se le puede dedicar una biblioteca, también un museo del vino, un centro de estudios, quizás una ruta cultural y enológica de O Salnés; pero nunca un hospital.

Como al revés: jamás un hospital debería llevar el nombre de un escritor, menos del autor de Merlín, que además aborrecía estos especiales lugares, le dabán repelús.

En otras geografías de España – que nosotros sepamos – no se les ha ocurrido llamar a un hospital Calderón de la Barca. Ni, más cerca en el tiempo, Miguel de Unamuno o Pío Baroja. Lo que quedaría tan ridículo como suena Hospital Alvaro Cunqueiro.

———- 0 ———-

Pero igual a Feijoo le dijeron que Cunqueiro había escrito una cosa que se llama Escola de Menciñeiros… Y que ello justificaba la denominación.

Unos menciñeiros o curanderos que eran populares – algunos muy afamados – en la Galicia que describía el escritor y que para una buena parte de la población rural resultaban mucho más fiables que los escasos médicos titulados de entonces, a los cuales, por otra parte, tampoco tenían los paisanos muchas posiblidades de acceder. Los licenciados menciñeiros modernos pertenecen, por ahora, a la sanidad pública.

———- 0 ———-

Nuevo Hospital es seguramente como le va a llamar la gente. Algo así como el Camp Nou, que ahí los del Barcelona acertaron de pleno adoptando como oficial el nombre popular. Aunque, por desgracia, cabe la posibilidad de que el hospital a punto de inaugurarse termine por ser conocido como “el Cunqueiro”.

También el gran hospital del franquismo comenzó llamándose oficialmente Almirante Vierna y enseguida para el personal pasó a ser El Pirulí. Y más tarde el Xeral, de Hospital Xeral. Pero del tal Almirante Vierna nadie sabía nada.

¡¡Hospital Alvaro Cunqueiro!!

¿Contará el centro médico con libros para prestar a los ingresados? A pesar del nombre, nos tememos que seguramente no, dado que, en teoría, la iniciativa tendría escaso éxito. Pero deberían probar, que no es tanto gasto. Y si el invento sorprendentemente funcionase entonces el nombre estaría por lo menos algo justificado.

Igual colocan un gran mural en el hall de entrada reproduciendo una foto como la de arriba, con Don Alvaro Cunqueiro junto a una pipa de vino recibiendo con una contenida afable sonrisa a los familiares de los pacientes.

En la pared de enfrente iría muy bien una portada, también de buen tamaño, de Escola de Menciñeiros.

V.E

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+Print this page