Punto de Mira

VOTAR CON MASCARILLA:
DEMASIADO OBVIO

Alberto Núñez Feijoo, el Partido Popular de Galicia y la Ley D´Hont

VOTAR CON MASCARILLA: | DEMASIADO OBVIO

En las elecciones autonómicas de Octubre 2016 Feijoo obtuvo 676.000 papeletas sobre un censo de 2.701.848 votantes. Es decir, consiguió la mayoría absoluta y pudo gobernar Galicia con el apoyo de tan sólo el 25% de los gallegos con derecho a voto.

Mediando una abstención del 36,25%, fueron 2.025.272 los ciudadanos que le negaron su confianza a Feijoo, pese a lo cual logró una cómoda mayoría de diputados en el Parlamento de Galicia, en virtud de una engañosa Ley D´Hont que distorsiona resultados y altera la voluntad colectiva, un sistema proporcional que también rige en otras democracias europeas.

Con el consabido apunte: desde siempre, un muy alto porcentaje de los votos que recibe el Partido Popular procede de la Galicia interior, la profunda y atrasada no sólo en el plano económico.

Y ESTA VEZ CON MASCARILLA

Las encuestas – destacando las muy interesadas de La Voz de Galicia – vuelven a dar una engañosa mayoría a Feijoo.

¿Volverá a gobernar con únicamente el apoyo de una cuarta parte de los gallegos? ¿O ascenderá o bajará ligeramente ese porcentaje?

Porque aquí entra el factor mascarilla y de las otras medidas de higiene. Y también, con toda seguridad, la falta de ganas del personal para ir a votar en una convocatoria en las actuales circunstancias convocada a traición, que se celebrará en plena canícula, unas elecciones programadas de esta manera para que el PP se mantenga en el gobierno de la Xunta sobre la base – de nuevo – de un porcentaje de votos que no llegará al treinta por ciento del censo electoral.

UNA MASCARILLA QUE PODRÍA QUEDARSE

Ya pensando en un futuro, es posible que muchos ciudadanos en venideras convocatorias acudan a los colegios electorales portando mascarilla, aunque no sea obligatoria. Como medida de profilaxis, no física sino de la otra. O quizás también física, para que no se les note la náusea a la hora de introducir su voto.

Un asquito que deberían sentir, que probablemente sienten, algunos de los vigueses recalcitrantes votantes del Partido Popular que se consideran obligados a votar a un candidato que es declarado enemigo de  su ciudad. Un personaje que desde que preside la Xunta siempre ha hecho todo lo posible por perjudicar a Vigo, que lamentables ejemplos no faltan.

Es Núñez Feijoo. Que se votará a sí mismo en su caso escondiendo una cínica sonrisa tras la mascarilla.

Claro que en toda Galicia se podría aplicar esto de la mascarilla voluntaria en el futuro. Porque da repelús tener que regalar la papeleta a cualquiera de las distintas listas, mayoritariamente compuestas por individuos e individuas que se buscan la vida en la política, que están ahí para vivir por la cara, sentados en un escaño, gracias al voto de los demás. No pocos de ellos y ellas con la aspiración nada secreta de conseguir un cargo que les permita, más directa que indirectamente, hacerse con un patrimonio, ya pequeño, mediano o grande, según los casos.

Es la clase política que tenemos y que es producto de nuestra sociedad.

V.E

 

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