Punto de Mira

Artículo publicado

30/08/2022

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APARCAR EN EL MEIXOEIRO

RADICADO EN UN ÁMBITO TERCERMUNDISTA DONDE TAMBIÉN SE ENCUENTRAN LOS SERVICIOS DE ONCOLOGÍA RADIOTERÁPICA

APARCAR EN EL MEIXOEIRO

Inaugurado en 1989, se trata de un hospital envejecido, últimamente objeto de actuaciones de remozamiento exterior e interior tales como pintado de fachadas o urgentes reparaciones para solucionar problemas de filtraciones de aguas en épocas de lluvias. Se le está dotando de aire acondicionado.

Los accesos al centro son estrechos y complicados, formándose con mucha frecuencia, por las mañanas, largas colas de vehículos con pacientes a bordo. En ocasiones un autobús puede quedar atascado; o una ambulancia se ve con dificultades para abrirse camino.

Una vez arriba, en lo alto del monte, en los mal concebidos aparcamientos escalonados hay escasez de espacios, los conductores dando vueltas buscando un hueco, no pocos coches obstaculizando el tránsito en lugares señalizados como prohibidos. Y son numerosos los aparcados en doble fila con el conductor dentro, porque, en muchos casos, la mejor forma que han encontrado los usuarios para llegar a sus citas es la de hacerse acompañar por un familiar que ejerce de chófer y queda a la espera.

Pero existe la alternativa de recurrir a alguna de las seis fincas de los alrededores que los paisanos propietarios han convertido en parkings de pago en torno a sus viviendas.

En la foto uno de los siempre atestados aparcamientos públicos; y a la derecha el cobrador de uno de esos solares reconvertidos en leirapárkings que deben proporcionar a sus dueños considerable rentabilidad mensual. El personaje con mascarilla, con su cartera en bandolera, es el cobrador. Cumplen con su función, pues, dadas las circunstancias, resultan necesarios. Es de suponer que por eso se permiten sin que medie control alguno.

La tarifa es la ´voluntad´ fija de dos euros, independientemente del tiempo que dure el estacionamiento. Una de estas fincas tiene una capacidad para entre cincuenta y  sesenta coches, lo que, dada la rotación  que se produce entre las 8 y las 14 horas, da una idea de los ingresos diarios de lunes a viernes. Se paga a la entrada.

Además de pacientes que acuden a consulta, a estos aparcadoiros también recurre el personal sanitario que trabaja en el centro.

AUNQUE QUEDA LA OPCIÓN DE TREPAR POR EL MONTE

No pocos usuarios del Meixoeiro optan por aparcar en una de las dos explanadas bien hormigonadas que se encuentran al pie del monte, junto a la A55 que une Vigo con Porriño, una anexa a un centro comercial y la otra a la gran superficie de una conocida tienda de artículos de deporte. Ambas son gratuitas y casi siempre hay sitio; pero a cambio hay que tener unas buenas piernas para ascender las cuestas, con sus revira vueltas, que llevan hasta el centro médico salvando una altura de entre veinte y treinta metros, que no son pocos. Es decir, se trata de una opción apropiada, más bien, para familiares de pacientes, con la condición de que se encuentren en buena forma física.

Y EN ESTE CONTEXTO LOS SERVICIOS DE ONCOLOGÍA RADIOTERÁPICA…

En tales condiciones, el Sergas publicita lo siguiente en su página web: ´es el mayor centro especializado en Galicia en la atención ambulatoria (quirúrgica, médica, oncología radioterápica) y en la atención integral al paciente crónico, de edad avanzada y pluripatológico´

Y también: ´En la atención oncológica, además de la Unidad de Mama, destaca especialmente el Servicio de Oncología Radioterápica, referencia para más de 1.200.000 habitantes del sur de Galicia´

No pocos pacientes acuden al centro desde O Grove o desde A Guarda, poblaciones que se encuentran a unos sesenta kilómetros de distancia, ciento veinte ida y vuelta. Para recibir tratamiento en unas instalaciones de oncología radioterápica que son claramente insuficientes.

Porque a pesar de la pretendida modernidad de la entrada – en la fotografía de arriba – el servicio se encuentra en una especie de búnker que es alargado, estrecho e incómodo, un espacio agobiante nada apropiado para enfermos oncológicos. Y con unas dotaciones muy insuficientes para la cantidad de población que atiende, por lo que, en temporadas, sus responsables se ven obligados a prolongar la jornada desde muy temprano por la mañana hasta bien avanzada la noche.

¿La solución al problema del aparcamiento que, al tratarse de un hospital fundamentalmente ambulatorio se da por las mañanas, hasta el mediodía? Difícil y cara, dada la orografía. Pero posible, siendo la alternativa la construcción de varios parkings en alturas.

V.E

 

 

 

 

 

 

 

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