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26/04/2015

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EMPRESARIOS VIGUESES INICIAN LA RECUPERACIÓN DEL CFV

En la imagen Juan Güell Cancela, presidente de la entidad entre 2004 y 2007 y uno de los artífices del diseño de reestructuración que debería permitir la supervivencia del CFV-Círculo de Empresarios y despejar su futuro para volver a actuar como asociación activa en defensa de la ciudad.

EMPRESARIOS VIGUESES INICIAN LA RECUPERACIÓN DEL CFV

A finales de Mayo de 2013 (Preocupación por el devenir del Club Financiero Vigo) expresábamos nuestras dudas acerca del rumbo que tomaría el CFV tras la toma de posesión como presidente de Javier Garrido Valenzuela, un personaje títere de la Xunta y pariente del número dos de Feijoo.

De esta manera, en medio de la crisis, el Partido Popular se hacía con el aparente control debido a que no se presentó ningún otro candidato. El objetivo era neutralizar al CFV-Círculo de Empresarios, una institución muy viguesa que llevaba años incordiando al ejecutivo gallego por sus constantes reivindicaciones y denuncias ante los perjuicios que se le estaban causando desde el ejecutivo gallego a los intereses de la ciudad.

Un CFV que se había significado especialmente en los años 2009 y 2010 con su oposición a la operación de fusión de las Cajas, que comenzó con un asalto a Caixanova y terminó con casi la mitad del ahorro de los gallegos en manos de Abanca, una filial del banco venezolano Banesco que puede presumir  y presume de significativas buenas relaciones con el régimen bolivariano.

DE JUAN GÜELL Y JAIME BORRÁS A JAVIER GARRIDO, CON EL INTERMEDIO DE MARCELINO OTERO 

Aunque fundado en 1997, el CFV comenzó de verdad a funcionar como entidad al servicio de Vigo en el año 2004, cuando accedió a la presidencia Juan Güell, cuya etapa, hasta 2007, se distinguió por actos con destacados invitados, encuentros de opinión y numerosas publicaciones emitidas.

En su etapa se celebró el I Foro Economía y Sociedad en el que participaron las principales asociaciones empresariales de España, las de Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla y Valencia. La labor iniciada por Güell tuvo continuidad entre 2007 y 2010 con la presidencia de Jaime Borrás Sanjurjo.

Pero por entonces la crisis galopante ya afectaba gravemente a la economía del CFV, que padecía de una notable pérdida de ingresos y, por tanto, de capacidad para organizar actividades tan continuadas como las de años anteriores. Vino una fase de transición, de 2010 a 2013, que le tocó desde la presidencia a Marcelino Otero, quien capeó la coyuntura lo mejor que pudo.

Cuando finalizó su etapa y al no presentarse ningún otro candidato llegó la oportunidad que estaba esperando Núñez Feijoo para hacerse con el CFV, centro emisor de tantas reivindicaciones para nuestra ciudad. Para así neutralizarlo por medio de Javier Garrido.

Un Núñez Feijoo, por cierto, que se dedicó desde la Xunta a perjudicar en todo lo posible, mediante órdenes directas a diversos departamentos, las actividades profesionales – ambos relacionados con el sector servicios – de Juan Güell y de Jaime Borrás que tuvieran que ver con la Administración. Como represalia política por haber sido los presidentes del Club Financiero Vigo en sus mejores tiempos.

LA MALA HUELLA QUE DEJA JAVIER GARRIDO VALENZUELA

Javier Garrido Valenzuela nunca fue un verdadero empresario, sino, se comenta, un comisionista con buenos contactos en la Xunta de Galicia a través de su primo Alfonso Rueda Valenzuela.

Con su paso por el CFV llevó a la entidad, en otros tiempos tan activa, a la pasividad ante lo que estaba ocurriendo, por ejemplo, con el aeropuerto de Peinador. Ni un comunicado de protesta durante estos dos últimos años. Por contra, convirtió al CFV-Círculo de Empresarios en una pasarela del PP con estrellas invitadas tales como la colorida ministra Fátima Báñez o su propia hermana, Irene Garrido, nombrada por méritos ajenos presidenta del ICO en verano de 2014. Y no se le ocurrió otra cosa que conceder la medalla de oro de la institución a un destacado empresario coruñés que ni es socio ni jamás había pisado las instalaciones de García Barbón.

Todo ello, hay que decirlo, sin que presentase la dimisión ningún miembro de la junta directiva. Es posible, como se mencionó aquí en alguna ocasión, que la anterior actitud de la junta se hubiera debido a que preferían vigilar de cerca la viña esperando la ocasión para poder recuperarla. Una directiva cuyo núcleo formaban los vicepresidentes Emilio Pérez Nieto y Manuel Rodríguez Rodman, acompañados, entre otros, por el ex presidente Juan Güell, Alberto Rocha y Enrique González, estos tres, encabezados por Güell, los encargados de diseñar el plan de reestructuración que se pretende poner en marcha.

Javier Garrido será el primer presidente del CFV que no finaliza el ciclo de tres años en el cargo. Y no porque se quiera ir, sino porque lo echan.
                                       
REESTRUCTURACIÓN DE LA ENTIDAD PARA COMENZAR UNA NUEVA ETAPA

La gota que colmó el vaso y terminó con la inacción de la directiva fue que desde el CFV, siguiendo instrucciones de la Xunta y contra el criterio de la mayoría de los socios de la entidad, Javier Garrido apoyó el pucherazo de carácter político que tuvo lugar en las últimas elecciones de la CEP, un asunto que se encuentra en los tribunales y cuya verdad se conocerá algún día no muy lejano.

Si el plan – que básicamente consiste en terminar con la dualidad de la existencia de una sociedad anónima propietaria de las instalaciones y de una asociación que las alquila mediante la integración de ambas, lo que permitiría resolver el estado financiero de la entidad – sale adelante, a finales de Mayo el CFV-Círculo de Empresarios comenzará una nueva etapa recuperando su espíritu y esencia: la defensa de una ciudad que carece de organismos oficiales y por tanto necesita valerse por sí misma tanto en su vertiente empresarial como civil,  

El problema ahora es que ya parió la Cholas, es decir, Fernández Alvariño, que posee el 30% de las acciones de la sociedad anónima y que acaba de manifestar que defenderá sus intereses por encima de los del colectivo.

Y es que cuando este personaje aparece – lo que sucede demasiado a menudo porque a él lo que le gusta es "figurar", como ya afirmaba cuando era joven – todo se puede complicar.

Ojalá el nuevo CFV-Círculo de Empresarios salga adelante para volver a actuar como baluarte no sólo empresarial, también civil, de una ciudad que debe soportar las continuadas embestidas del "lobby" del norte aliado de la Xunta de Núñez Feijoo.

B.J.C


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