Punto de Mira

LA “BROMITA” TAN CARA QUE OLEGARIO VÁZQUEZ RAÑA LE GASTÓ A JOSÉ LUIS MÉNDEZ

En el verano de 2013, Olegario Vázquez Raña se desplazó con su muy amigo Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo, hasta O Grove para ponerse ciegos del mejor marisco en un conocido establecimiento. En el cual se les presentó a los cafés y las copas el presidente de la Xunta - tan ignorante de los asuntos mexicanos para pedirles limosna en forma de mediación en las negociaciones con Pemex para los famosos floteles.

 

Olegario no invierte en Galicia y además se descojona de los pitufos políticos y económicos que tenemos por aquí. Al fantasmón José Luis Méndez, envanecido pequeño ídolo herculino en los buenos tiempos de Caixagalicia, le hizo objeto de una mofa cruel:

Encontrándose Olegario pasando unos días en Avión, recibió la visita, para lo que fuera, del petulante coruñés, que le comunicó que estaba a punto de viajar a México. A lo que le contestó que su Gulf Stream partía de Peinador dos días depués y que, si quería, estaba a su disposición, que podía aprovechar el vuelo.

Lo que José Luis Méndez aceptó inmediatamente, para, ya de regreso en A Coruña, pavonearse ante sus colaboradores.

– Olegario me presta su avión….

Desde el aeropuerto de Vigo partió el engreído personaje a bordo de un espectacular aparato para él solito y la tripulación a su servicio. Es de suponer que tuvo un vuelo de lo más placentero, con las mejores atenciones y que al llegar al aeropuerto de México fue despedido con la mayor de las deferencias a pie de la escalerilla.

Ocurrió que al cabo de veinte días en la sede de Caixagalicia se recibió una factura salvaje por el uso del avión y todos los costes del servicio.

Que JLM dio orden de pagar. Una chanza bien merecida, tratándose del personaje al que Olegario decidió putear. Así sucedió y como nos lo contaron lo contamos.

Tal se las gasta este Olegario con tipos tan fatuos como Méndez. Que en aquellos tiempos de esplendor fue capaz de adquirir con dinero de Caixagalicia dos plantas del edificio donde moraba, la de arriba y la de abajo, para no ser molestado por vecinos. También pretendió la isla de Sálvora para su propio disfrute y el de sus amigos.

V.E

 

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