Punto de Mira

LA CIUDAD DE TODOS LOS PROYECTOS

De repente, a Vigo le crecen proyectos y ambiciosos planteamientos para construir una ciudad con un gran futuro.

LA CIUDAD DE TODOS LOS PROYECTOS

La Ciudad del Mar, ese complejo científico-deportivo-habitacional y base de buques oceanográficos, parece que hay voluntad firme de sacarlo adelante en un plazo razonable, mientras que las obras del Auditorio de Orillamar, ya recortado en sus dimensiones y capacidades iniciales, todavía no han comenzado. En el gran solar desolado no se mueve una máquina.
Respecto al Plan Nouvel, con su gran torre monolito que debería algún día convertirse en la referencia internacional de esta ciudad – acompañado de una actuaciónn tan perentoria como es la ampliación del muelle de cruceros, junto a un gran puerto deportivo en pleno centro -, es, probablemente, la actuación que más ilusiona a los vigueses. Pero al frente de la Autoridad Portuaria se encuentra en la actualidad un presidente extraño a la ciudad del que se duda de su capacidad para sacarlo adelante. Aunque desde el gobierno municipal estén empeñados y en los últimos días – tras presiones recibidas desde Santiago – se han dado a conocer avances en la definitiva redacción del proyecto, que se anuncia para el verano. 

Mientras que la ampliación de los muelles del Arenal, fundamental para el futuro del puerto, permanece detenida debido a la cerril oposición, a la ceguera de los representantes del Bloque Nacionalista Galego. Que no acaban de entender que si en las últimas elecciones municipales sufrieron una considerable pérdida de votos por algo sería. Su postura de oposición al muelle del Arenal y a otras infraestructuras está claro que no vende Sobre todo debido a que la inmensa mayoría de los ciudadanos son bastante menos dogmáticos que ellos. También más reflexivos.

LOS OTROS VARIADOS PLANTEAMIENTOS Y PROPAGANDAS

Hay asuntos que, siendo urgentes, están sin definir. Como la ampliación del puente de Rande, que si la Xunta no apura con este tema cualquier día los coches oficiales de sus responsables quedarán entrampados en un colapso de su tráfico. 

Eso sí, la conselleira Caride, echándole mucho desparpajo e infografía al asunto, presentó el otro día un plan de comunicaciones para el área de influencia de Vigo con una supuesta inversión de 2.000 millones de euros. Pura propaganda política, que además nos la fía a veinte años. Igual se construye antes el famoso puente de Alvariño.

Por su parte, Abel Caballero se trae al arquitecto Moneo a Vigo para convencerle de que se haga cargo de la reforma del edificio del ayuntamiento, que falta hace para ganar espacio.

Y está latente, sólo latente, el tren de alta velocidad, que cuando lo traigan será con los vagones ya anticuados que ahora viajan a otras ciudades del sur, del este y del centro de la geografía peninsular, con ese túnel de ocho kilómetros desde Redondela. A lo mejor para entonces ya estará solucionado el entorno del Ifevi.

Con todo un panorama tan futurista, del Casco Vello, donde se caen más casas de las que se reconstruyen, llevan años hablando y nadie hace nada. Eso sí, quieren poner en marcha otras "ciudades" como la del mar. La Ciudad del Frío; la Ciudad Tecnológica que propone la Universidad; y esa Ciudad del Textil que no acaba de arrancar. Habrá que ver si tantas ciudades de esas caben en una ciudad de tamaño medio como es Vigo.

Como colofón, tenemos encima la cuestión de la Universiada, que si la conceden habrá que ponerse rápidamente manos a la obra para levantar otra ciudad añadida y que esté lista en 2013, una especie de villa olímpica – menos mal que sólo villa – para los miles participantes de todo el mundo. Amén de las otras infraestructuras necesarias.

Esto es Vigo y lo conseguiremos, dicen los políticos. Pero es que Vigo no lo construyeron precisamente los políticos, sino unos empresarios a los que dejaron trabajar cuando no imperaban los condicionamientos y las demagogias propias de la política partidista con listas cerradas.

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