Punto de Mira

Artículo publicado

27/11/2009

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LAS OTRAS RAZONES DE LA VOZ: SUS PROBLEMAS ECONÓMICOS

Es la Voz de su editor, Santiago Rey. También de A Coruña, de Caixagalicia, del lobby coruñés. Una Voz que es portavoz con altavoz de difusión. Un diario soporte de significadas voces herculinas todas predicando en la misma dirección. Voces en ocasiones voceras, incluso trapaceras.

LAS OTRAS RAZONES DE LA VOZ: SUS PROBLEMAS ECONÓMICOS

Una Voz que es de Galicia sólo en su cabecera. De un extremo coruñesismo que pocas veces coincide con los intereses generales del país. Que defiende, en primer lugar, el provecho del grupo de familias patricias que conforman una especie de aristocracia económica – allí hay un título nobiliario, otorgado por Franco, que lleva incorporada una sociedad anónima – y que rige A Coruña.

Una ciudad donde es posible, y es aceptado, que el presidente de Caixagalicia haya pretendido a sus hijos delfines, con su designación para altos cargos de la cupula directiva de la entidad. Con La Voz de Galicia aplaudiendo por medio de crónicas sociales.

Pero para desatar la furibunda campaña en pro de una fusión de las Cajas, más bien una pretendida absorción con sede en A Coruña, la Voz de Galicia tuvo un poderoso motivo: su situación económica es crítica. Lo viene siendo desde hace años, solventando las sucesivas complicadas, en ocasiones extremas situaciones gracias a los apoyos económicos prestados por los gobiernos de Fraga.

En 2006 la deuda de Corporación La Voz de Galicia con terceros, entre ellos Hacienda, ascendía, según una auditoría de Deloitte, a casi 73 millones de euros. Entre los principales acreedores, claro, está Caixagalicia. La situación no ha mejorado, sino que se tiene que haber agravado – ignoramos la cuantía actual de la deuda -, como lo demuestran los problemas que en estos momentos está teniendo La Voz de Galicia incluso para hacer frente a pagos ordinarios.

Dificultades económicas producto de una mala gestión empresarial que viene de atrás y que son – aparte del apoyo al lobby que pretende hacerse con una parte del control financiero de la Comunidad – las otras poderosas razones que movieron a La Voz a desenterrar el hacha de guerra en el asunto de las Cajas.

Una embrollada coyuntura financiera para el grupo editorial coruñés que ha provocado, el pasado mes de Junio, que José María Castellano, ex número dos de Inditex y actual presidente de Ono, pasara a ocupar el cargo de vicepresidente en su Consejo de administración, al que ya pertenecía. Se dice que para hacer patente su intención controlar el actual desfase financiero del cual él mismo también sería un perjudicado.

Porque La Voz que se encabeza de Galicia no pertenece sólo a Santiago Rey, aunque ellos, los notables del Norte, pretendan que lo parezca.

V.E 

 

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