Baixo Miño

A

Comparte en

Quizás también te interese Quizás, también te interese

MOTES MARINEROS EN A GUARDA

Baixo Miño

02/01/2021

MOTES MARINEROS EN A GUARDA

LOS MIRABELES
Son una fruta que alcanza su máxima expresión en conserva y que tiene una ya lejana conexión con los alemanes que eran residentes en Vigo

Se dan en el valle de O Rosal y en algunas zonas del vecino municipio de Tomiño estas tan pequeñas como delicadas y sabrosas ciruelas originarias de la Selva Negra alemana y de la limítrofe región francesa de la Lorena

LOS MIRABELES | Son una fruta que alcanza su máxima expresión en conserva y que tiene una ya lejana conexión con los alemanes que eran residentes en Vigo

José Sánchez García era un maestro que en los primeros años treinta del siglo pasado desde su Soria natal arribó a O Rosal para hacerse cargo de la escuela del lugar de Fornelos. Naturista, aficionado a la botánica, amante de la agricultura con método, encontró en el feraz valle su particular paraíso y ya se quedó para siempre. También dotado de espíritu empresarial, por lo que promovió la primera fábrica de conservas vegetales de Galicia, la misma que hoy sigue funcionando con el nombre de A Rosaleira y envasando distintos frutos y hortalizas, desde grelos hasta pimientos y tomates, también mirabeles, una empresa que en la actualidad es propiedad del grupo vinatero Terras Gauda.

Fue José Sánchez quien introdujo los mirabeles, cuyos primeros árboles casi seguro que no trajo en la maleta. Una teoría que circula y que resulta muy plausible  es que se hizo con los iniciales arbolitos a través de algún miembro de la numerosa colonia alemana residente en Vigo, donde incluso existía un Colegio Alemán, unos cuantos de aquellos teutones instalados, con sus casas y jardines, en las faldas del Castro. En su mayoría, por no decir en su totalidad, eran simpatizantes nazis que colaboraron con con el levantamiento militar en España, por lo que obtuvieron sus provechos tras la contienda. Finalizada la guerra civil la célebre Legión Cóndor cuyos aviones al servicio de la causa franquista se dedicaron a bombardear ciudades y pueblos en manos republicanas partió de regreso a su país embarcando desde Vigo, tras un aparatoso desfile con gran parafernalia por las calles de la ciudad. Y, como está muy documentado, durante la Segunda Guerra Mundial la Ría de Vigo, concretamente Rande y la Ensenada de San Simón, fue una estratégica base para los U-boots nazis que patrullaban buscando sus presas por las aguas del Atlántico.

Esta teoría – la de que los primeros mirabeles llegaron a O Rosal procedentes del jardín de un nazi alemán afincado en Vigo – se refuerza si tenemos en cuenta que José Sánchez García, el maestro, era miembro de un partido de extrema derecha, Acción Popular (confesional católico) y que además tendría sus contactos con la colonia germana viguesa. Tales contactos mezclados con su afición por la botánica le habrían permitido conseguir los primeros mirabeles.

Al final de la guerra civil, ya bajo el régimen franquista, José Sánchez se convirtió en alcalde de O Rosal, cargo que ejerció durante años. En este periodo fundó una cooperativa de agricultores y se dedicó a extender el cultivo de los mirabeles.

Hace tiempo que no queda rastro de población alemana en Vigo; pero dejaron los mirabeles de O Baixo Miño.

UN FRUTO EXQUISITO Y, SI SE QUIERE, TAMBIÉN EXÓTICO

 

Los mirabeles son especiales no sólo por su origen, también por haberse adaptado a una geografía con un clima tan diferente al centroeuropeo, de los frondosos y misteriosos bosques de abetos a estas tierras amables y de viñedos, generosas en vino de la D.O Rías Baixas, donde además existen muy extensas y rentables plantaciones de kiwis peludos oriundos de China. También son especiales los mirabeles por poseer unas características de sabor únicas: y porque su cosecha se limita a tres semanas al año a partir de mediados de Julio, una temporalidad que limita sus posibilidades de comercialización en fresco, siendo su producción muy variable de un año a otro.

MIRABELES EN ALMÍBAR O EN MERMELADA

Así lo enseñó el maestro soriano de Fornelos y así lo entienden los agricultores locales que hoy los recolectan y los preparan artesanalmente en sus casas, sobre todo en almíbar, para convertirlos en un verdadero delicatessen para consumo propio.

Aunque hay plantaciones que son proveedoras – en esa pequeña franja de su producción, de dos o tres semanas – de algunas grandes superficies, sobre todo en Galicia. Y que también surten a las pequeñas empresas que los elaboran en conserva, como la firma Mirabel de O Rosal, cuya marca Alén do Val los ofrece como lo que son, un producto delicatessen. No solo en almíbar, también en mermeladas y en dulces, incluso produciendo una singular y sabrosa cerveza con fondo de mirabel.

Esta firma es la continuadora de la gran labor que durante décadas llevaron a cabo las carmelitas descalzas del convento de O Rosal, que se encuentra precisamente en Fornelos, el lugar donde se asentó el maestro. Cuando había monjas, su trabajo de especialistas era ese, el de preparar unos mirabeles en almíbar y unos dulces que tenían no pocos devotos foráneos que, algunos llegando desde lugares lejanos, se acercaban al cenobio para hacerse con unos tarros. De los mirabeles vivían las monjitas.

LAS ´FÊTES DE LA MIRABELLE´ EN LA LORENA FRANCESA

Si en gran parte de Galicia – ya no digamos en España – el mirabel es un casi desconocido, en la Lorena francesa, que linda con la germana Selva Negra, de donde procede el 75 % de la producción mundial, la cual prácticamente toda se transforma en mermeladas, dulces y licores, el mirabelle es la gran referencia gastronómica de la región. En la ciudad de Metz le hacen grandes fiestas todos los años durante diez días de Agosto, con desfiles, conciertos, mercado gourmet y hasta fuegos artificiales.

Los productos de derivados de los mirabelles de la Lorena son muy apreciados en toda Francia y se exportan a otros países europeos.

PERO EN O ROSAL NO HAY FESTEJOS, NI SIQUIERA UNA ADECUADA PROMOCIÓN PARA UN PRODUCTO TAN EXQUISITO

Aunque actualmente hay dos plantas que los elaboran, envasan y distribuyen, siguen siendo los delicados mirabeles de O Rosal, ya sea en almíbar, en mermeladas, en repostería, un gran tesoro gastronómico escondido. O, mejor dicho, desaprovechado.

En gran parte por falta de una adecuada promoción.

X. EIRAS

Y AQUÍ UN ENLACE: BIENVENIDOS A MIRABEL DE O ROSAL. ALÉN DO VAL

 

 

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+Print this page