Punto de Mira

Artículo publicado

11/12/2009

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MORO AL SERVICIO DE CAIXAGALICIA

Una categoría aparentemente en vías de extinción la conforman figurones fatuos en procura de recobrar cualquier añorada notoriedad perdida. Aunque sólo sea por un breve, pasajero periodo. Victor Moro (Ribadeo, 1926) también echa de menos el protagonismo. Es un personaje ampuloso que lleva décadas en busca de un autor que no encuentra, por lo que se ve obligado a ponerse él mismo ante el papel. Alcanzando algunos … Continuar leyendo "MORO AL SERVICIO DE CAIXAGALICIA"

MORO AL SERVICIO DE CAIXAGALICIA

Una categoría aparentemente en vías de extinción la conforman figurones fatuos en procura de recobrar cualquier añorada notoriedad perdida. Aunque sólo sea por un breve, pasajero periodo.

Victor Moro (Ribadeo, 1926) también echa de menos el protagonismo. Es un personaje ampuloso que lleva décadas en busca de un autor que no encuentra, por lo que se ve obligado a ponerse él mismo ante el papel. Alcanzando algunos puntuales logros, como cuando consiguió – lo solicitó por amistad – que Caixagalicia le ofreciera en Vigo un "homenaje a su trayectoria".
 
Corría Enero de 2008 y Faro de Vigo le hizo una entrevista para la ocasión, en la que se podía leer: "Salvando las distancias, perdone usted, soy un orteguiano. Empecé a leer con Ortega, que decía "retórica, bendita retórica". Y me crié en Ribadeo, donde había un poso cultural delicioso. Si, soy retórico. Pero me encanta".

Ex empleado de Pescanova, durante la Transición se subió a uno de los tranvías de la UCD, de aquellos que iban cargados de oportunidades políticas para actores de sus características. Encontró el resquicio y, siendo economista, se colocó como subdirector del Banco de España destinado a la delegación de Barcelona.

Lleva un montón de años sin hacer nada, aunque tampoco nunca hizo mucho. Tratando de convertir en réditos, desde su retiro de la costa de Baiona, aquel alto cargo que ocupó en el pasado y que ha transfigurado en una especie de apócrifo título de nobleza económica, tratando de comportarse como un conde de pega con ínfulas de financiero jubilado. Un título que le ha dado pie para entrar en la polémica de la fusión de las Cajas, poniéndose al servicio de Caixagalicia (Méndez también estuvo en Barcelona, y Victor Moro sabe cosas que el otro prefiere no circulen)

En una patética prestación, el "orteguiano" Moro, por medio de las páginas de La Voz de Galicia y frente a las siempre prestas cámaras de la TVG, se dedica últimamente a llevar la contraria a expertos realmente calificados en materia económica que consideran – de la misma opinión es el Banco de España – que la fusión entre Caixanova y Caixagalicia es la peor de las opciones. 

Lo que a Victor Moro le da igual: él ha encontrado la ocasión de encaramarse a uno de esos candelabros plateados que tanto le gustan para ejercer de falsa luminaria. Y no la puede desperdiciar.

Efectivamente, haber empezado a leer con Ortega – en lugar de, por ejemplo, Daniel Dafoe – tiene cierto mérito, aunque también podía haber aprovechado para leer además a Gasset. Claro que ambos a la vez le hubiera resultado quizás demasiado confuso. 

Otro destacado miembro del pequeño pero significativo colectivo "Amigos de A Coruña en Vigo" es Alfonso Paz Andrade, vicepresidente de Caixagalicia y beneficiario de sustanciosos créditos en muy ventajosas condiciones.

Ver también: LAS OTRAS RAZONES DE VICTOR MORO

V.E.

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