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Artículo publicado

06/02/2011

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NUNCA DEFENDIÓ A VIGO

En referencia a la marginación de Peinador por parte de la Xunta de Núñez Feijoo, a Corina Porro no se le escuchó ni una protesta. Que si la tuviera debería haber hecho pública y bien alto en su doble condición de presidenta de la Autoridad Portuaria y candidata a la alcaldía de la ciudad

NUNCA DEFENDIÓ A VIGO

Pero esto no es nuevo. Desde que ingresó en política, Corina Porro siempre se posicionó con los planteamientos de su partido sin importarle que estos perjudicaran claramente a su ciudad de acogida y de la que durante un tiempo fue alcaldesa.

Los ejemplos son variados y algunos muy recientes: en el asunto de las Cajas se alineó con los intereses de Núñez Feijoo y sus aliados del lobby de A Coruña que pretendían la defenestración de Gayoso y la absorción de Caixanova, de ahí la recordada intervención pública de su fiel escudero y portavoz, Chema Figueroa, en aquel asunto.

Mientras ella – cuando ya se habían encendido las alarmas, con La Voz de Galicia embarcada en una furibunda campaña contra Vigo y la Caja viguesa – acudía a A Coruña para asisitir a la gran fiesta anual del lobby, el Premio Fernández Latorre, cuyo anfitrión es el editor del diario herculino. La única representante política viguesa presente.

Recientemente tuvo el descaro de manifestar – es una tremenda cínica – que siempre había defendido la fusión… Pero la otra fusión, la que se pretendía desde Caixagalicia y la Xunta. No le va a resultar fácil que eso lo olviden los vigueses mientras siga con la misma tendencia: firmó un convenio con La Voz de Galicia, portavoz de los intereses de A Coruña y periódico al que remunera con los dineros del puerto de Vigo.

DEL AVE DE FRAGA A LA VOLVO OCEAN RACE

Manuel Fraga Iribarne fue un prolongado presidente de la Xunta de Galicia al que Vigo no debe nada. Por el contrario, su inquina personal hacia esta ciudad era bien conocida, poco hacía por ocultarla.

Entre los mayores agravios de Fraga a esta ciudad destaca el cargarse el trazado en L para la llegada del Ave a Galicia, que era el más lógico. A Don Manuel, dejar a la ciudad más poblada con un ramal secundario y que llegará más tarde le pareció lo correcto. Y Corina Porro, por supuesto, mantuvo silencio al respecto, puesto que, de haber mostrado desacuerdo, se hubiera terminado su carrera política.

Tampoco, ni cuando era alcaldesa, se le oyó decir que Vigo estaba siendo discriminado en cuanto a dotaciones públicas. Como ejemplifica que mientras otras ciudades gallegas cuentan desde hace tiempo con auditorios pagados por la Xunta, Vigo, la mayor de todas ellas, ha tenido ha debido sacar adelante el suyo, que se inaugurará en breve, por sus propios medios. Un auditorio de Beiramar al que el gobierno gallego solo aporta 18 de los 85 millones que costará su construcción.

Y para siempre queda el recuerdo de la Volvo Ocean Race, un acontecimiento náutico de primerísimo nivel en el que Vigo fue literalmente atracado con la aquiescencia de su mandataria municipal: la organización británica había puesto como condición para conceder la salida a Galicia que ésta se llevase a cabo desde Vigo; pero, una vez confirmada, desde la Xunta, con la mediación del regatista Pedro Campos, responsable del náutico de Sanxenxo, el grueso del pastel se lo llevó esa localidad de la Ría de Pontevedra, donde los barcos participantes establecieron su base.

El mismo Campos también se las arregló para realizar la regata previa en sus aguas, cuando tenía que haberse celebrado en la Ría de Vigo.

SE PERDIÓ LA OPORTUNIDAD DE PROMOCIONAR VIGO

La alcaldesa Corina aceptó todo sin rechistar. Sin embargo, obtuvo de ING Real State, la promotora del Centro Comercial Gran Vía, como patrocinadora, la suma de un millón y medio de euros cuya rentabilidad no se vio por ninguna parte, a pesar de que 800.000 se dedicaron a pagos a empresas proveedoras (?) y otros 700.000 fueron a parar a las cuentas de Abano/Significantia, la empresa propiedad de la famosa colaboradora de Corina, Mapi Egea. Nunca se supo en virtud de qué conceptos, ya que, haciendo uso del manido convenio privado, Abano remitió sus facturas directamente a ING sin tener que pasar por ninguna auditoría de administración local.

La partida de la Vuelta al Mundo de Vela desde Vigo – al contrario de lo que sucedió en la edición posterior, que salió de Alicante – no obtuvo apenas eco en los medios nacionales. Tampoco se hizo publicidad fuera de la ciudad, a pesar de los fondos recibidos de ING. El acontecimiento pasó sin pena ni gloria en España. Y, para colmo, Televisión de Galicia, que retransmitía la salida en directo, cortó en el momento álgido porque era la hora del Telexornal, lo que no hace cuando se trata de un partido de futbol.

La Xunta de Fraga tampoco nada aportó a nuestra ciudad; pero sí 3,4 millones de euros a Sanxenxo.

La alcaldesa Corina Porro nunca protestó. Eso sí, se aficionó a la náutica y unos meses después adquirió un barco, un Platinum con dos motores de 190 CV cada uno y desplazamiento de cinco toneladas, con un coste aproximado de 200.000 euros. Se supone que con los ahorros de sus sueldos políticos.

El destino del dinero ingresado por Abano nunca se explicó. Desde luego, no fue destinado a promocionar la ciudad en aquella gran ocasión. Toda una oportunidad que algunos/as sí aprovecharon.

ANTONIO J.CAMPIO 

 

VER TAMBIÉN: EN EL PUERTO CON BERLANGA

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