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21/11/2011

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16/06/2022

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SALVADOS POR LOS PUROS: LA ALTERNATIVA A LOS TECNÓCRATAS

La "escuela de Pontevedra" ha llegado por fin al poder presidencial. Para gestionar el país con medidas excepcionales y presentando una fórmula que contrasta con las elegidas por Italia o Grecia,

SALVADOS POR LOS PUROS: LA ALTERNATIVA A LOS TECNÓCRATAS

Hace casi dieciocho años, el 6 de Junio de 1993,  también día de elecciones generales, en el restaurante Casa Ces, en Poio, en una mesa al fondo del local se sentaba Mariano Rajoy rodeado de su, ya por entonces, habitual grupo de acólitos.

Las elecciones las iba a ganar Aznar y Mariano formaría parte del gobierno. Algunos de los que le acompañaban se trasladarían con él a Madrid para ocupar secretarías generales.

Para sentarse habían elegido una hora temprana, sobre la una y media de la tarde. El comedor estaba vacío a excepción de una mesa que ocupaba una pareja junto a la entrada. El suelo del local todavía un poco mojado, tras la limpieza mañanera.

En esto entró un Paco Villar (recientemente fallecido) exultante, blandiendo desde la puerta una caja de puros y no se cortó nada en gritar desde la distancia: ¡ministro! Acto seguido pegó un resbalón de dibujos animados y salió la caja por el aire, desparramándose los puros por el húmedo suelo… Los camareros acudieron solícitos a levantar al entusiasta, mientras que de la mesa de Rajoy, quizás por el desconcierto creado, nadie se movió del silencio que sobrevino.

Horas más tarde se producía la gran sorpresa. Contra todos los pronósticos y encuestas, incluídas las de última hora a pie de urna, Aznar perdió unos comicios que aparentemente tenía ganados, pero que volvía a ganar González.

Como los puros, las ilusiones de Rajoy y sus amigos se habían desperdigado por el suelo. Eso parecía.

UN FUTURO EN MADRID

El estudioso Mariano Rajoy, nacido en 1955, hijo de una familia de sólida raigambre provinciana, pronto inició su vocacional carrera política dejando a un lado su puesto como registrador de la propiedad, obtenido a los veinticuatro años. 

En 1983, cuando acababa de cumplir los veintiocho, ya era presidente de la Diputación de Pontevedra por Alianza Popular. En 1990 – AP convertida en PP – se traslada a Madrid a la sombra del nuevo presidente del partido, José María Aznar, candidato a las elecciones generales.

Un buen movimiento, porque con Fraga, quien le había aconsejado desde la ironía que para medrar políticamente tenía que aprender un poco de gallego y además casarse, tenía pocas opciones.

A Rajoy no le apetecía en aquellos momentos ninguna de las dos cosas, quizás menos la segunda. Tampoco continuar en Galicia en el entorno de Fraga.

POR FIN, MATRIMONIO

El Partido Popular no consiguió vencer en 1993; pero sí en 1996. De modo que Mariano se convirtió por fin en ministro, no una sino varias y consecutivas veces : Administraciones Públicas (1996); Educación y Cultura (1999); Ministro de la Presidencia y vicepresidente primero (2000); Interior (2001); y otra vez de la Presidencia (2002).

Al final tuvo parte de razón Fraga: su desempeño ministerial comenzó justo el año en que dio su brazo a torcer y se casó con Viri (Elvira Fernández Balboa), a la que conoció un verano en Sanxenxo (para Mariano, Sangenjo), que le fue presentada, como no, por un miembro de su pandilla.

Han transcurrido los años, las carteras ministeriales y ahora toca presidir el país. Para salvarlo de la ruina. Insistimos en que tenía razón Fraga, aunque no en lo del gallego, que no le hizo ninguna falta. Mariano no solo se casó, sino que fue capaz de procear dos hijos: Marianín, que ya tiene doce años y le elige las corbatas a su padre; y Juan, seis años menor.

Mariano Rajoy, ya hecho un hombretón político, convertido en feliz padre de familia, quién lo iba a decir. A su lado una mujer discreta que tiene toda la pinta de ser, con mucho mérito, de un gran apoyo.

LA PANDILLA DE PONTEVEDRA

Paco Villar, el del resbalón de los puros, médico, dejó su profesión y le acompañó a Madrid para desempeñar diversos cargos como secretario de Estado y director de gabinete con Rajoy en el Ministerio de Presidencia. En realidad, su secretario personal para todo.

No le fue mal tampoco a Ana Pastor – otra de las asistentes a la comida de Casa Ces -, también médico, aunque su ejercicio siempre fue en cargos funcionariales o políticos. Tras ascender diversos escalones, ella misma terminó por convertirse en ministra de Sanidad y Consumo, entre 2002 y 2004. Y lo volverá a ser, con mucha probabilidad.

De un amigo especial que tenía Rajoy en Pontevedra, no perteneciente a la pandilla, como del ex marido de Letizia no se volvió a saber nada.

A los otros amigos, los de la pandilla, y de acuerdo con sus ambiciones y capacidades, siempre los trató bien Rajoy: a la adusta Pilar Rojo y a su marido, Alfredo Díaz Grande; a su propio cuñado, Manuel Fernández Balboa; al primo de Villar, Francisco Cobián, que fue alcalde de Pontevedra; al campanillero Tomás Iribarren; a Alejandro Millán Mon, cuyo hermano está casado con una hermana de Rajoy; a Benito Suárez Costa, que es el consorte de Ana Pastor; y a Jaime Muntana Pedrosa. Una prolongada pandilla que en verano se traslada a "Sangenjo".

Lo de los puros pareció entonces una premonición de fracaso posteriormente confirmado. Pero, en realidad, no fue así, sino un buen augurio de la mayor fortuna política futura. Los puros habían caído bien y ahora, pasados tantos años, Mariano Rajoy Brey se dispone a evitar el hundimiento del país. 

Rajoy nos salve, Elvira.

COMO DESEAMOS CASI TODOS,  SE ESPERA QUE RAJOY RESULTE UN BUEN PRESIDENTE EN LAS PRESENTES CIRCUNSTANCIAS. ASÍ LO ENTIENDE UN PAÍS QUE HA ACERTADO EN TODAS LAS ELECCIONES DESDE LA RECUPERACIÓN DE LA DEMOCRACIA.  

ANTONIO J. CAMPIO

 

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