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Tradición textil de Redondela

Tras décadas de presidir la vida cotidiana de la villa, la fábrica de Regojo, uno de los principales grupos textiles españoles, tuvo que cerrar al comienzo de los ochenta. Pero la tradición ha permanecido. Hoy día, fragmentado en pequeñas empresas, el sector sigue siendo el principal soporte económico de la comarca.

El fundador de la industria textil redondelana, José Regojo Rodriguez llegó en los años treinta a Galicia procedente de Lisboa, tras un breve paso por Madrid. Natural de Fermoselle, en la provincia de Zamora, en la zona rayana con Portugal, había emigrado muy joven, con unos catorce años, a la capital portuguesa, donde poco después se le unió su hermano Antonio, en el año 1919.

Ambos se dedicaron a la venta ambulante por las calles lisboetas de bordados de Zamora, los famosos de la zona de Carvajales de Alba. En aquellos tiempos, Lisboa era la atractiva capital de un país más rico que España, también destino de emigración para muchos gallegos que ejercían de porteadores y en la hostelería.

En 1932, los hermanos Regojo consiguieron adquirir un establecimiento, la Camisaria Moderna, que todavía existe en la Baixa y que es uno de los establecimientos más emblemáticos de la clásica zona comercial. A cargo de este negocio quedó el hermano pequeño, mientras que José Regojo regresaba a España, para abrir una tienda similar en Madrid. Allí fue donde conoció a una redondelana, Rita Otero, con la que contrajo matrimonio, un hecho que habría de tener gran trascendencia para la localidad de nacimiento de la novia.

Especialidad en camisas

Tras la guerra civil, el taller redondelano de Regojo, bajo uno de los viaductos, comenzó a producir las camisas para el ejército español, actividad que mantuvo durante décadas. Con la mejora de las condiciones económicas a partir de los años sesenta, también se hizo con una buena cuota del mercado civil de camisas y pijamas, hasta convertirse en uno de los primeros grupos textiles españoles. En los años setenta fue cuando la producción alcanzó su punto más alto, tras el lanzamiento de su famosa marca Dalí.

Por entonces – ya en las plantas de fabricación, como operarias, o cosiendo en sus casas – casi toda la población femenina de Redondela trabajaba para Regojo en la extraordinaria planta de fabricación que aparece en la foto de arriba.

La crisis económica de comienzos de los ochenta, la alta conflictividad laboral de la época, así como otros factores que afectaron a la gestión empresarial, fueron las circunstancias que llevaron a la desaparición del grupo, lo que se tradujo en un auténtico desastre laboral y económico en la comarca, del que, con el paso de los años, se fue recuperando gracias a la existencia de una mano de obra muy especializada y a las iniciativas de personas ligadas al grupo Regojo y conocedoras del negocio.

La industria textil redondelana en la actualidad

El sector, formado por pequeñas empresas, da empleo a más de 500 personas, permaneciendo la tradicional presencia mayoritaria femenina. La especialidad de camisería, con talleres que trabajan para El Corte Inglés, Zara y conocidos diseñadores gallegos, sigue siendo fundamental, acaparando en torno al cincuenta por ciento de la actividad; pero han surgido diversas empresas que fabrican otros productos.

Alfico-Westport confecciona, distribuye y exporta prendas deportivas propias y para la conocida multinacional inglesa Umbro. Son varios los equipos de fútbol españoles, entre ellos el Celta, que visten las prendas fabricadas en Redondela, lo mismo que equipos y deportistas de otras actividades, rugby, atletismo, baloncesto, etcétera. Esta empresa, fundada por un antiguo ejecutivo de Regojo, es la más importante de las establecidas en Redondela actualmente.

Partenón-Sagres se especializa en anoraks deportivos y prendas para cuerpos policiales y de bomberos; Creaciones Dona, en blusas, con la marca Dona Moda; y Confecciones Cristal oferta un catálogo de prendas exteriores de señora y niña.

Así hasta unas veinte empresas relacionadas con el textil, entre las que se incluyen una especializada en bordados, otra dedicada a la venta al por mayor de retales y tejidos y una distribuidora de detergentes y equipos para lavanderías industriales.

La rama portuguesa de los Regojo

El zamorano José Regojo Rodríguez fue el fundador de la industria textil de Redondela. Como se dijo, inició su andadura en Portugal, en Lisboa, donde permaneció y todavía vive su hermano Antonio.

La Camisaria Moderna, que ellos fundaron, goza de buena salud, manteniéndose como uno de los negocios más tradicionales de la capital portuguesa; pero, además, el Grupo Regojo, que dirige un sobrino, es de los más importantes en confección de la nación vecina, fabricantes y también distribuidores de otras firmas internacionales.

Según un reportaje publicado por el diario Expresso, el grupo ha recuperado la marca Dalí que tanto éxito tuvo con las camisas para hombres fabricadas en Redondela. En este caso, la marca distingue blusas femeninas. Próximamente, en el año 2003 el portugués grupo Regojo se propone entrar en el mercado español, con la apertura en Madrid, a la que seguirán otras en Barcelona, San Sebastián y una cadena de fraquicias.

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