En portada

Artículo publicado

23/03/2013

vigoempresa vigoempresa

Comparte en

UN PUERTO LASTRADO POR LA POLÍTICA, UTLIZADO COMO PLATAFORMA ELECTORAL

El actual presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Ignacio López-Chaves, es un político del PP de trayectoria mediocre dentro de su partido, licenciado en derecho, en cuyo currículo se destaca una especialidad en Organización y Gestión de Empresas Culturales por la Universidad Oberta de Cataluña.

UN PUERTO LASTRADO POR LA POLÍTICA, UTLIZADO COMO PLATAFORMA ELECTORAL

Su nombramiento por parte de la Xunta de Galicia, en Junio 2011, causó inmediato malestar e incluso alarma entre los usuarios del puerto, muy especialmente entre las empresas importadoras y exportadoras y consignatarios, que esperaban a un presidente de perfil técnico, con conocimientos relacionados con tráficos marítimos de funcionamiento portuario, teniendo en cuenta que el de Vigo, de extraordinarias condiciones naturales, es uno de los primeros del mundo en pesca; se encuentra entre los principales de España en movimiento de automóviles – no sólo los que exporta la factoría local de PSA – y cuenta con un importante movimiento de contenedores, así como de granito en bruto o elaborado. Destaca también, entre los del litoral peninsular, por su tráfico de cruceros.

EL PUERTO UTILIZADO COMO PLATÓ DE UN PROGRAMA DE INTERECONOMÍA

Se esperaba otro perfil después de la experiencia padecida a través de la antecesora de Chaves, también del Partido Popular, Corina Porro Martínez, una auxiliar de enfermería que en su día se decidió por hacer carrera política. Cuyo paso por la presidencia de la Autoridad Portuaria, entre 2009 y 2011, lo fue, en realidad, como candidata a la alcaldía de la ciudad, tratando de aprovechar la proyección del cargo – también los presupuestos del organismo – como plataforma electoral. Aquello tuvo mucho de esperpento: la dama trató de poner en marcha proyectos como una gran “fuente cibernética” en el muelle de trasatlánticos; una “pescadoteca”, como llamó a un pretendido espacio con restaurantes especializados; o aprovechar un pabellón portuario para locales de marcha nocturna. Iniciativas que no fueron autorizadas desde instancias municipales por no tratarse de usos portuarios. Respecto a la “pescadoteca”, la presidenta la quiso justificar con esta frase: “servirá para divulgar nuestro pescado en la sociedad y potenciarlo cara al exterior”.

Esta Corina Porro nombrada directamente por Núñez Feijoo, el presidente de la Xunta de Galicia, fue todavía más allá en sus tropelías al frente de la Autoridad Portuaria, montando una Fundación Puerto de Vigo que aportara fondos de obligados patronos – empresas e instituciones – a su campaña electoral. Una campaña que incluyó la emisión del programa de Intereconomía El Gato al Agua desde instalaciones portuarias, para lo que, previo pago, se desplazó a Vigo todo el equipo y el plató. Ella, poco dotada para hablar ante las cámaras dado su discurso siempre inconexo, fue la disparatada estrella de una emisión de televisión que dejó en ridículo al puerto y la ciudad.

El puerto de Vigo resultó no poco perjudicado tras el paso de este personaje político. Ella no consiguió la alcaldía, la famosa Fundación desapareció tras fundir todo su dinero y la ex presidenta se encuentra en la actualidad imputada por falsedad documental relacionada. Su sucesor es el actual presidente, mucho más discreto; pero, como se dijo arriba, nada adecuado por su formación y talante para el cargo. Quizás también un futuro aspirante a la alcaldía.

EL PUERTO DE VIGO SE ANUNCIA EN VIGO

Se trata de una especie de peaje que deben pagar todos los politizados presidentes de la Autoridad Portuaria.

En el año 2000 un alcalde nacionalista que por entonces tenía la ciudad causó un enorme daño al puerto de Vigo al presentar una demanda contra la ampliación de los muelles comerciales, obra que quedó paralizada durante años, aunque la demanda fue posteriormente desestimada. Aquel nefasto regidor municipal del Bloque Nacionalista Galego contó con la colaboración del principal diario local, uno de cuyos colaboradores llegó a escribir que lo que se pretendía era “asfaltar la Ría”.

La postura del periódico se debía a que el por entonces presidente de la Autoridad Portuaria, un abogado del Estado, se había opuesto a incrementar el presupuesto para anuncios a toda plana en ese diario, tal como habían venido haciendo sus antecesores.

Ese diario obtenía muy considerables ingresos del organismo rector del puerto. Y los volvió a obtener cuando otro aspirante a la alcaldía, Abel Caballero, el actual alcalde de Vigo, en 2005 pasó a presidir la Autoridad Portuaria también con el único fin de utilizarla como plataforma electoral. De éste al menos se puede decir que tenía una mayor adecuación para el cargo, dado que había sido ministro de Transportes entre 1985 y 1988 y que además, aparte de ser catedrático de economía, reunía la condición de marino mercante.

Sin embargo, Abel Caballero, en su época al frente del organismo, demostró la enorme cara dura política que sigue teniendo en la actualidad. Durante su etapa al frente de la Autoridad Portuaria, los ingresos del mencionado diario local se multiplicaron, siendo frecuentes las planas completas mediante las cuales el puerto de Vigo se anunciaba en Vigo… Naturalmente, el periódico apoyó firmemente al presidente-aspirante a alcalde. Que logró su propósito y en las elecciones de mayo 2007 se hizo con el bastón municipal. Adiós al puerto.

FUNCIONA GRACIAS A LAS EMPRESAS Y A UNOS GRANDES PROFESIONALES

No hay ningún puerto en España tan condicionado por la política, utilizados en su proyección y recursos económicos por sucesivos presidentes de Autoridad Portuaria a regidores municipales.

Si el puerto de Vigo tiene un aceptable comportamiento se debe a que dos de sus principales áreas de gestión están privatizadas: la terminal de contenedores y la terminal de exportación e importación de automóviles en el espacio de la Zona Franca.

También a que su puerto pesquero – como se dijo, uno de los primeros del mundo – cuenta con un equipo muy experimentado y altamente eficaz que ha podido aislarse de influencias políticas. Porque el puerto de Vigo, en esta y otras áreas, cuenta con grandes profesionales que son los que solventan su funcionamiento diario.

Sin olvidar el papel que juegan las empresas exportadoras y los consignatarios que consiguen tráficos importantes, como el de cruceros.

 

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+Print this page